Milladoiro publica su disco número 16

ÁNGEL VARELA A CORUÑA

TELEVISIÓN

XURXO LOBATO

La banda edita mañana «O niño do sol», que confirma al grupo como la gran referencia del folk gallego tras 24 años de actividad Del componente más joven de Milladoiro al más viejo hay 31 años. El dato muestra qué es el grupo actualmente: una institución que se renueva, y que está por encima de las individualidades. Más estadísticas. Llevan 24 años sonando en todo el mundo (han superado los mil conciertos desde 1978), y su nuevo disco es el número dieciséis de su carrera. Son sólo cifras ¿la calidad musical no es cuestión de marcas¿, pero indican la importancia de una banda que es sinónimo de Galicia. Sobre su nuevo álbum, «O niño do sol», la banda no duda en afirmar que se trata del mejor de su trayectoria. Y eso, en Milladoiro, es decir mucho.

18 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La tradición continúa sonando nueva. Es el norte artístico de Milladoiro, que, tras más de dos décadas, no ha renunciado a los principios musicales de su primer concierto. Corría 1979 cuando en el coruñés pabellón de los Salesianos debutaban en un escenario. La banda se había formado un año antes a partir del trío Faíscas do Xiabre, que formaban Xosé Ferreirós, Nando Casal y Moncho García, y el dúo compuesto por Antón Seoane y Rodrigo Romaní. Xosé Méndez completó la formación, que debutó con A Galicia de Maeloc (1979). Ahora, Milladoiro vuelve a los escaparates con O niño do so l, en donde el grupo se apoya en tres colaboradores de excepción: Faustino Santalices (1877-1960), un mito de la música tradicional gallega que figura en el álbum con una grabación suya de 1949 ( Alalá das mariñas ), en donde la banda introduce instrumentación de acompañamiento, y con una nana ( Errurrú ), que Santalices cantaba a sus hijos. Además, el grupo apuesta por el futuro de la voz de Laura Amado, una cantante de 23 años del grupo de Cristina Pato. Como bonus sonoro, la norteamericana Kathy Mattea, estrella del country-folk, interpreta Millworker, de James Taylor. En suma, Milladoiro presenta un cóctel de sonidos que suenan perfectamente homogéneos debido a que tienen un punto de unión: la calidad.