Las versiones de la novela de Alejandro Dumas para cine y televisión superan la veintena, pero, aún así, Kevin Reynolds, el realizador de «Robin Hood, príncipe de los ladrones» y «Waterworld», regresa al personaje de Edmond Dantes y su antagonista Fernando Mondego, para proponer una nueva versión de poco más de dos horas cuyo rodaje se realizó entre agosto y noviembre de 2000 en exteriores de Irlanda y Malta con un presupuesto superior a los 40 millones de euros (6.600 millones de pesetas).
04 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La trama de La venganza del Conde de Montecristo gira en torno a la amistad traicionada y la venganza, en este caso la que urde pacientemente Dantes contra Mondego, ya que ambos están enamorados de la misma mujer. Cuenta Kevin Reynolds que aceptó realizar la película por su inclinación hacia el género de aventuras y porque la productora «iba a hacerla, con o sin mí». El primer desafío que se planteaba era reducir el libro de millar y medio de páginas a apenas un centenar, marcándose como segundo objetivo recrear la inmortal trama con todo lujo de detalles de manera que las nuevas generaciones asumieran la peripecia de Dantes, al que ayuda en su huida un viejo preso encarnado por Richard Harris. Aunque el reparto está encabezado por el australiano Guy Pearce (en cartel con La máquina del tiempo), el registro principal es para Jim Caviezel, consciente de que está ante su primera oportunidad para convertirse en estrella. Claustrofobia Otro de los desafíos anotados por Reynolds era el de conseguir transmitir al público la sensación de claustrofobia y soledad padecida por Dantes durante su estancia en la prisión. «Son tan sólo unos veinte minutos de película, pero al público le parecen más», señala. Pensó que de esa manera lograría que el espectador compartiera con el protagonista sus deseos de venganza.