La muerte ayer de su madre no impedirá que el tenor italiano ofrezca en Londres sus cuatro últimas funciones de «Tosca» «Big Luciano» ha comenzado a hacer las maletas. Al menos, se retira de los escenarios, los lugares donde se forjó una carrera que dura 40 años. Le quedan los recitales, sus actuaciones con Bono en citas benéficas y los conciertos de los Tres Tenores, pero a la ópera le dice adiós.
10 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Para despedirse ha elegido el Covent Garden de Londres, el teatro donde conoció su primer gran éxito internacional, y al que ahora regresa para ofrecer, desde hoy, cuatro últimas funciones de «Tosca», de Puccini, bajo la batuta de Jesús López Cobos. A pesar de que ayer murió su madre en Italia, hoy actuará en Londres, según su representante. Consciente de que sus mejores años sobre los escenarios ya pasaron, Pavarotti (Módena, 1935) se retira de la ópera representada, aunque seguirá ofreciendo sus recitales -solo o en compañía de sus amigos Carreras y Domingo-, más cómodos, por los que obtiene ganancias económicas mucho mayores y sin exponerse a la ferocidad de los críticos. Para despedirse, el tenor del eterno pañuelo blanco regresa hoy al Covent Garden de Londres, el escenario de su primer gran triunfo internacional; el inicio de todo lo que vendría después: trabajo, éxito y fama. Ahora, en su retirada, Pavarotti ha elegido otro título pucciniano, Tosca, con un cometido más breve en longitud que el Rodolfo de La Bohéme, y el atractivo que supone cantar dos de las arias para tenor más agradecidas de todo el repertorio lírico: Recondita armonía y el célebre lucevan le stelle. Con este último, también conocido como Adiós a la vida, y ante el más que previsible delirio del público londinense que suele volcarse con sus mitos en estas ocasiones, Pavarotti concluye uno de las capítulos más gloriosos de la historia reciente del género lírico. En principio serán cuatro funciones, y ni una más, para las que ya no hay entradas desde hace meses, las que Pavarotti ofrecerá de Tosca. El tenor italiano ha querido que un director español, Jesús López Cobos, sea quien le acompañe en su adiós a los escenarios pues fue Cobos quien lo dirigió en su primera función de Tosca, en 1976, en Chicago.