CÉSAR WONENBURGER PERFIL
15 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.De niña, Mirella Freni (Módena, Italia, 1935) compartió nodriza con su amigo y vecino Luciano Pavarotti. Quién bebió más leche de los dos parece claro, como que aquel líquido debía tener alguna propiedad milagrosa, «aunque si eso fuese cierto, el hijo de aquella señora, que se nutría de idéntico alimento al mismo tiempo que nosotros, tendría que haberse convertido en un nuevo Caruso, y no fue así», comenta entre risas la soprano. Más de 45 años separan a la cantante de su debut. Desde aquella primera Micaela (Carmen) que interpretó en su ciudad, ha paseado su maestría desde Milán a Viena, desde Londres a Nueva York, cosechando los mayores elogios de la crítica y del público. Su catálogo de grabaciones es impresionante, lo mismo que su repertorio, entre el que se encuentra uno de sus roles más queridos, el que mejor la identifica, la Mimi de La Bohéme de Puccini, un personaje con el que encandiló a Herbert von Karajan. «No importa lo que puedan decir ahora sobre Karajan. Lo cierto es que era fantástico, un director extraordinario, un esteta del sonido, un amante de las voces», recuerda. ¿Y los Tres Tenores? ¿No son ellos, en buena parte, culpables de la trivialización de la lírica? «Respeto las decisiones de mis compañeros, pero no estoy de acuerdo con ellos. Es su elección, pero creo que una elección errónea», sostiene Su compatriota, el superventas Andrea Bocelli, que ahora acaba de publicar un nuevo disco, tampoco parece despertar el entusiasmo de la artista. Sostiene que «Bocelli tiene una voz muy bella, pero limitada. Cuando cantó La Bohéme en teatro, no se le podía escuchar más allá de la quinta fila». A sus espléndidos 65 años, Freni no quiere oír hablar de retiro. «En mi diario tenía señalado 1985 como el año en que dejaría de cantar. Han pasado 16 años y aquí sigo. Cuando lo deje lo haré sin pena. Tengo otra vida que me llena: mi familia, el jardincito de mi casa de Módena, los viajes de placer...».