Jack Nicholson interpreta en «El juramento», dirigida por Sean Penn, un papel que podría acercarle de nuevo al Oscar
25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En 1958, Ladislao Vajda filmó la estimable El cebo, una intriga en torno a un detective que investiga el asesinato de varias niñas. La misma novela de Friedrich Durrenmatt sirve al actor Sean Penn para proponer su tercera película y, con ella, ganarse el definitivo respeto de la crítica. El público de su país la despreció injustamente, quizás porque la producción no sucumbió a la tentación de un reparto coyuntural ni a la moda. El filme está protagonizado por Jack Nicholson en un registro que algunos señalan como merecedor de subirse al carro de los próximos Oscar. El actor interpreta al sabueso Jerry Black, que debe encontrar a un psicópata porque así se lo ha prometido a su madre por la salvación de su alma. Y eso que el primer crimen ocurre justamente el día de su jubilación. Todo apunta a que Penn también se deja llevar por la sordidez formal que últimamente empapa al thriller desde Seven, sobre todo utilizando los tristones exteriores de la Columbia Británica en Canadá. Pero las referencias que existen son las de un trabajo que ha sido resuelto con inteligencia y que incluye una sorpresa final que conviene no desvelar. Entre las bazas jugadas por Penn están la de haber invitado a participar en pequeños pero curiosos cameos a una serie de actores, como Mickey Rourke, Vanessa Redgrave o Sam Sephard. Otro de sus alicientes está en la banda sonora, obra de los ganadores de un Oscar por Gladiator, Hans Zimmer Y Klaus Badelt.