«Pecado original» trae a las pantallas españolas un «thriller» pasional ambientado en La Habana del XIX Arde la pantalla. Un más que sexy Antonio Banderas llega al cine de la mano de la siempre excitante Angelina Jolie. Los primeros fotogramas de «Pecado original» -los labios de la Jolie- dejan bien claro qué busca el director Michael Cristofer, además de contar una historia de suspense. Cuentan que a Melanie Griffith se le hincharon sus morros (dicen que de silicona) cuando supo qué tipo de escenas compartía su Antonio con la boca más auténtica (eso aseguran) y disputada del actual Hollywood.
25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Por suerte para Melanie, la película desapareció de la cartelera norteamericana antes de lo previsto, al parecer porque el público no acabó de entender un thriller pasional en donde un rico cafetero de La Habana del siglo XIX contrae matrimonio con una misteriosa joven norteamericana. Todo cambia cuando ella desaparece con su dinero y él descubre que en el pasado de aquella bella mujer había un brutal asesinato. Novela de Cornell Woolrich al más puro estilo negro, que hace del personaje de Angelina la verdara protagonista en plan mujer fatal, más próxima a la Sharon Stone de Instinto básico que al modelo clásico. La película se basa en el libro Vals en la oscuridad, de Cornell Woolrich y en ese mismo título se basó la película La sirena del Mississippi, protagonizada por Belmondo y Catherine Deneuve. Las ciudades de Santiago, Cárdenas y La Habana, en las que transcurre la acción de Pecado original, se recogieron realmente en exteriores mexicanos de Cuernavaca, o diversos lugares de Yucatán, la histórica ciudad de Puebla e incluso el elegante y céntrico Casino Español o el famoso Bar Ópera, ambos en México. Vestuario de lujo Para los interores se recurrió a los míticos Estudios Churubusco Azteca, en donde construyó la mansión que los protagonistas supuestamente habitan. Otra parte importante de la producción fue el vestuario, dificultado porque en Hollywood nunca se filmó una película sobre esta época concreta. Un trabajo de investigación llevó a la diseñadora Donna Zakowska a hacer 2.000 trajes, 400 realizados en Los Ángeles, Londres y Nueva York. El dato tiene importancia pues Banderas viste ropa clara más sofisticada que el lino a base de lana inglesa, mientras que Angelina lleva prendas más vanguardistas y actuales.