La script del equipo de El lápiz del carpintero se empleó ayer a fondo en el Plató 1.000 de Montouto (Teo), en la primera jornada de rodaje en interiores de la versión cinematográfica de la novela de Manolo Rivas. Los actores Luis Tosar, vestido del guardia civil que acaba rememorando sus fechorías cuando sólo es ya el matón de una barra americana, Herbal; Tristán Ulloa, en el papel del médico socialista Daniel da Barca, detenido en Santiago en los primeros días de la Guerra Civil; y María Adánez, que encarna a la protagonista de la historia, Marisa Mallo, hija de un contrabandista franquista y casada con Daniel, interpretaron algunas de las escenas más intensas del filme, en las que también intervinieron otros actores gallegos, como el ahora televisivo Sergio Pazos. Un vagón de tren circulaba por una falsa vía, en pleno plató, de manera tan irreal como cierta cuando asome a la gran pantalla. Viendo el rodaje se difumina la magia y se acrecienta la fantasía cuando entre focos y cámaras cesan las voces y el trasiego a la orden del ¡Silencio, se rueda! La película es el estreno como director del polifacético Antón Reixa, que ayer se empleaba a fondo en secuencias que seguirán filmando en días sucesivos en este plató, además de las de exteriores en A Coruña y en el castillo de San Felipe, en Ferrol. El presupuesto de la película El lápiz del carpintero está cifrado en 517 millones de pesetas y el rodaje, que empezó el pasado día 2, se prolongará durante nueve semanas y media en diferentes lugares de Galicia. La producción implica a Morena Films, Portozás Visión, Sogecine Telemadrid y la TVG. Manuel Rivas, el escritor coruñés autor de la novela sobre la que se basa el filme, no quiso ser su guionista, «porque é o turno do cine», dijo, y convencido de que «Reixa fará algo que merecerá a pena».