La organización confía en llenar el multiusos del Sar en el único concierto que la banda liderada por Brian Ferry ofrecerá en España El dandy del pop retorna a los escenarios escoltado por el saxofonista Andy Mckay y por el guitarrista Phil Manzanera. O lo que es lo mismo, Roxy Music resucitará de su largo periodo de dieciocho años de silencio para hacerse música en Santiago. Mañana toca milagro en el pabellón multiusos del Sar en el único concierto que la banda liderada por el inmaculado Brian Ferry ofrecerá en España. Sólo nueve mil devotos del pop más sofisticado y elegante que se haya hecho en la historia podrán reservar asiento para una actuación en la que Paul Young ejercerá de apóstol y en la que, según las previsiones de la organización, se llenará todo el aforo.
27 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque la organización no ha facilitado datos sobre las entradas que se llevan vendidas, sus previsiones apuntan a que en el concierto que Roxy Music ofrecerá en Santiago, y que servirá para abrir la gira internacional del grupo lejos de Gran Bretaña, se verá menos cemento que en la playa de Carnota. Para no defraudar a los seguidores de la banda que no hayan podido adquirir las entradas en venta anticipada, la organización espera reservar al menos mil pases para el propio día de una actuación que ha levantado gran expectación entre los fans del grupo británico de lugares tan alejados como Valladolid y Bilbao. La expectación está justificada. Brian Ferry, líder de la banda y émulo de Dorian Gray, no ha perdido la forma, como ha demostrado en los tres conciertos consecutivos que ha ofrecido el pasado fin de semana con Phil Manzanera y Andy Mackay, los otros dos integrantes clásicos del grupo tras el desaire del iconococlasta Brian Eno, en el mítico escenario Wembley Arena de Londres. Cuenta pendiente «Desde mi punto de vista, siempre tuve la sensación de que nos quedaba algo pendiente por hacer», aseguraba hace unas semanas el guitarrista Phil Manzanera cuando anunció la vuelta a los escenarios del grupo después de dieciocho años de silencio musical. Aunque ninguno de los tres miembros originales de la banda dejó la profesión, -Brian Ferry incluso consiguió éxitos notables en solitario- el pop de su última época, elegante y sofisticado, dejó huérfano a un panorama musical que no le supo encontrar sustituto, pese a los múltiples imitadores que le salieron al paso. Temas como Avalon, Virginia plain, More than this, Jealous Guy, adaptación del clásico de Lennon, o Love is the drug, con su sonido envolvente, romántico y perfeccionista, son ya clásicos que a buen seguro sonarán esta noche en Santiago, donde sobrevolará la sombra de Brian Eno.