SUSPENSE FUNCIONAL

La Voz

TELEVISIÓN

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE

29 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

TRECE DÍAS EE UU, 2000. Director: Roger Donaldson. Actores: Kevin Costner, Bruce Greenwood. Drama histórico. Duración: 145 minutos. EL ASUNTO. 1962. Aviones norteamericanos descubren que los rusos están despliegan misiles en Cuba, orientados a EE UU. EL DIRECTOR. Roger Donaldson. Australia, 1945. Autor de éxitos como «Cocktail», «La huida» o «Danteïs Peak». Una película de tema histórico tiene sus riesgos cuando el desenlace es conocido. O el guión es bueno o sale una castaña. La crisis de los misiles de aquel octubre de 1962 quedó en nada, por fortuna. Pero Trece días es una película que interesará a quienes gusten de la variante histórica y el cine-espectáculo. Y muévanse, no sea que se caiga de las pantallas (injustamente). La mejor de Donaldson, realizador eficaz que, sin entusiasmarte, rentabiliza el coste de la butaca. Trece días es un made in Hollywood liberal, la otra cara de la planicie insulsa que la industria adopta ante materiales como la política interna. Queda claro en el guión de Self que los Kennedy afrontaron corajudamente la crisis manteniendo a raya a sus reaccionarios militares, frustrados por la vergüenza de Bahía de Cochinos. Por último, al no poder evitar el conservadurismo religoso y moral de la época, ni mosquea, ni empalaga. Recurriendo al tópico, era película para Oliver Stone, pero la hizo un fulano gris. La clave está en haber enfocado el guión de manera que peguemos la vista a la pantalla hasta el último minuto. Suspense funcional. Si encima los personajes están bien dibujados, la ambientación es magnífica y se busca el rigor en la recreación histórica sin evitar el espectáculo, el pastel está servido. Otro director metería más adrenalina, pero aquí les basta con ponerse serios, proponer buenos diálogos y apostar por las miradas durante dos horas largas. Recomendable, aunque no perfecta.