ANUNCIOS DE COCHES

La Voz

TELEVISIÓN

MIGUEL A. FERNÁNDEZ INTERFERENCIAS

23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

En su mayoría son virgueros. Qué menos. No es lo mismo anunciar un yogurt o una leche que un cochazo. Como no rascan el bolsillo de igual manera veinte duros que cinco millones o más. Es la principal razón por la que los creativos han de estrujarse los sesos para sacar un promo que incite al consumidor. Son vistosos, descansan sobre estructuras narrativas y, visualmente, buscan impactar. Hasta sus jingles musicales están a la altura. Fue original el de BMW (el de la mano, para entendernos), reivindicando la luz y los colores, como en una road movie. El del Audi A4, que se filmó en Nueva York con mucha ironía, muestra todo lo coñazo que puede resultar circular contra los elementos o el tráfico. Para el Nissan Primera, optaron por cierta trascendencia conceptual en el uso del texto y de la imagen. Y aunque no va de coches pero avala un producto para conductores, el de la Guía Campsa 2000 es como una peli de acción corta que ya quisieran algunas de las que de vez en cuando asoman a las pantallas. Sale el coche de un billón de dólares (un Chrysler Viper) y sale el encumbrado Javier Bardem como protagonista. Hay más y tambien buenos. Cosa distinta es que te paseen la miel por los labios o que finalmente nos importe un pimiento porque no vamos a comprarnos ese coche, o porque nos sirve el que tenemos o porque simplemente no está la cartera para alegrías. Pero molan los anuncios de coches.