Juan Goytisolo califica la concesión del Cervantes de «putrefacción de la vida literaria española» y se suma a la trifulca entre escritores La fauna literaria empieza el año con trifulca. Los reyes de las camadas rugen para defender sus territorios. La concesión del premio Cervantes a Francisco Umbral ha dado lugar a una trifulca que va a más. Juan Goytisolo calificó ayer la concesión del Cervantes como una prueba concluyente de «la putrefacción de la vida literaria española, el triunfo del amiguismo pringoso y tribal». Álvaro Pombo argumenta que las listas y los premios «son tiquismiquis» y se pregunta ¿a quién le interesa qué hijo de puta gana el premio Cervantes?». Juan Marsé, Jorge Edwars y Carlos Bousoño también han «bufado» contra Umbral.
10 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Francisco Pérez Martínez (Madrid, 1932), de escritor Francisco Umbral, vuelve al centro de la diana. Tras la concesión del premio Cervantes afirmó, tajante, «hemos ganado». Luego, en una entrevista concedida a El País, aclaró que la victoria era sobre «la Academia» y explicó que sus valedores habían sido Cela, José Hierro y el crítico García Posada. Aseguró que la concesión del galardón fue «un éxito político» y desveló que el derrotado era Carlos Bousoño, «que tenía un perfil neto de académico». Bousoño reaccionó calificando de «asombrosa» la afirmación de Francisco Umbral. Luego puso en la balanza el progresismo de ambos recordándole que «cuando él escribía en los periódicos del Movimiento yo hablaba en mis clases de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid sobre el derecho de los pueblos a defender sus señas de identidad y a tener autonomía política dentro de un marco democrático». Pinochet y la prosa sonajero Jorge Edwards es otro de los que respondió a los zarpazos lanzados por Umbral. El escritor madrileño explicó que también el año pasado Camilo José Cela había defendido su candidatura al premio Cervantes, «pero entonces nos ganó Pinochet» (por Edwards). Luego disparó su dialéctica pesada: «Pinochet escribe mejor que Edwards. Y tiene mucho más mérito que él». En declaraciones realizadas en Chile, el escritor sudamericano recordó su larga lucha contra el dictador chileno y a favor de la democracia. Juan Marsé escribió que la concesión del último premio Cervantes es «la culminación de la prosa sonajero en el mundo madrileño». Continuó con lindezas como «que suene, pero a mi me interesa la imaginación creadora al servicio de la ficción literaria, no los fuegos artificiales de la lengua y mucho menos ese manierismo castizo y ese tan celebrado tintineo verbal del desmesurado ego del señor Umbral, un pozo de vanidad que ofende la memoria de la tradicición novelística española».