«El cuento es un género muy resistente, quizá por el hecho de ser pequeño»

ANDRÉS MAGRO MADRID

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Augusto Monterroso, premio Príncipe de Asturias de las Letras Hay escritores que son verdaderos encantadores de serpientes. Su charla llena de matices envuelve al interlocutor, que no tiene más remedio que acabar comulgando con sus sólidas actitudes. Augusto Monterroso, último ganador del premio Príncipe de Asturias de las Letras, es uno de los escritores más fascinantes y raros de la tradición hispanoamericana. Su vida llena de azares, su bonhomía guasona, su enciclopedismo glotón no ocultan la pasión con la que siempre ha defendido sus convicciones.

04 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Hablar con Augusto Monterroso es un privilegio y una oportunidad de contrastar los muchos perfiles de su inclasificable obra. Y eso que considera con sorna que las entrevistas son una obligación parecida a la de tener ingenio a fecha fija. _¿Es la creación literaria un juego de paradojas? _Bueno, la literatura es un campo muy amplio. A mí, evidentemente, me han interesado siempre las paradojas, pero hay que saber dosificarlas para darle un respiro al lector después de cada una de las que se emplean. _El cuento hispanoamericano, ¿es un género propio? _En realidad, participan los cuentistas hispanoamericanos de la tradición occidental. Hay, es cierto, grandes nombres como Borges o Córtazar, pero las fuentes literarias son comunes a ambos lados del Atlántico. Tal vez el hecho de que haya florecido tanto el género en Hispanoamérica obedezca a razones de otro tipo: la falta de editoriales, de medios más desarrollados. Por ello, los escritores de estas tierras empezamos escribiendo cuentos que son más fáciles de publicar en revistas. Así se ha ido configurando una manera de abordar el cuento, por lo que cada autor nuevo sabe del peso de esta tradición. El cuento lo abordamos con el mayor respeto. _Usted escribía bajo el título de «Fecundidad» lo siguiente: `Hoy me siento bien, un Balzac, estoy terminando esta línea...'' _Esta es una línea que escribí, e inmediatamente fue considerada como cuento, también como ensayo. Así, en una antología editada por Oxford sobre ensayo hispanoamericano, se incluye esta línea como tal. Soy consciente de que practico géneros que están en las fronteras. Lo dejo a gusto del lector si lo quiere considerar un ensayo, un cuento o un aforismo. _¿Hay novelas que son el fruto del «horror vacui»? _La novela desde hace siglos se ha convertido en la reina de los géneros literarios. Tiene más capacidad de atraer a lectores, porque describe mundos más anchos, vidas enteras. Tiene esa facilidad de crear un mundo entero de imaginación; también lleva dentro su virus... Es un género maravilloso, en pleno auge; el cuento terminó por ser considerado arte menor. Pero el cuento es muy resistente, quizá por pequeño... _Como espectador de la realidad hispanoamericana, ¿qué futuro augura a estos países? _He tenido la oportunidad de vivir en varios países. Nací en Honduras, soy guatemalteco, estuve exiliado en Chile, y llevo muchos años en México, además de haber viajado por toda Hispanoamérica. Veo con mucha preocupación la situación de estos países, porque las condiciones de vida y económicas de estos pueblos son dramáticas. La miseria está presente, además de las desigualdades sociales, persecuciones políticas, que hacen que se viva convulsivamente. Últimamente se ha practicado lo que se llaman democracias de papel, o de cartón, pues sólo hay democracia el día en que vota. _La vida del escritor americano es, según ha escrito, de «encierro, entierro o destierro». _Esto sigue en alguna medida vigente. En Guatemala, al menos, hemos vivido una terrible guerra de 30 años entre el Gobierno y las guerrillas, en la que se arrasaron aldeas, e incluso se llegó al episodio de la invasión de la embajada española. No ha habido respeto a los derechos humanos ni a la vida. Bueno, así vivimos desgraciadamente... _¿Conoce la obra de las nuevas generaciones de autores hispanoamericanos? _Tengo relaciones con numerosos escritores, pues cada vez hay más intercambio entre autores de diversos países... Para eso están los exilios, ¡já! Leo con placer a muchos de ellos. Recogerán el testigo, al menos entre los mexicanos, Carlos Monsiváis, Sergio Pitol, Juan Villoro....