«No sé por qué aún sigue existiendo ese miedo a la mujer que escribe»

Yolanda García Ramos
Y. GARCÍA VIVEIRO

TELEVISIÓN

Espido Freire, ganadora del premio Planeta 1999, presentó ayer «Melocotones Helados» en Cervo Perú-Santiago-San Cibrao (Lugo) es la última ruta de Espido Freire, premio Planeta 1999. Además de su difusión en Internet, la gira internacional para promocionar «Melocotones helados», la obra galardonada que suma ya la undécima edición, es la «cruz» que sobrelleva. Gallega en un «98%», mira atrás y ve a una «desconocida para el gran público».

20 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«El premio _declara Espido Freire_ es un arma de doble filo que trato de emplear para el bien. Pero sí es cierto que te impide tener una intimidad que antes poseías, y por otro lado te hace saltar a la notoriedad con toda la atención, las críticas, los resquemores que provoca... pero en conjunto es una experiencia satisfactoria._¿Qué lección extrae de esta «vuelta al mundo»?_En determinados aspectos, resulta mucho más satisfactorio presentar el premio Planeta en Lationamérica _allí, matiza Espido Freire, «el peso del Planeta es muy fuerte»_ donde no existen los prejuicios contra el premio que se tienen en España. En Francia y Alemania iba como ganadora del Planeta que traducía su primera obra. Había muchísima expectación. Y en Turquía llamó mucho la atención una escritora tan joven y que fuera mujer._Cada vez más libros tienen nombre de mujer, dicen, porque la mujer lee más._Es una información sesgada. Las mujeres continuamos siendo un porcentaje mínimo entre los escritores. Leí alguna vez, el 20%. No sé por qué sigue existiendo ese miedo a la mujer que escribe. Lo veo más en una función económica. Se mueve una gran cantidad de ventas en esos libros y se sabe que el lector medio es mujer. Creo que se tiene cierto miedo a que se identifiquen más con esas historias.