Mar detecta una afectación «severa» en los bancos de Carril, Vilaxoán, Vilanova y O Grove
SOMOS MAR
En el caso de A Illa, los muestreos realizados por la Xunta hablan de unos efectos «moderados» de las intensas lluvias del pasado invierno
26 mar 2026 . Actualizado a las 04:45 h.La cadena de tormentas de este invierno ha condenado al sector marisquero arousano a su enésima crisis de producción. Lo llevaban advirtiendo desde hace tiempo las cofradías, lo había reconocido la Xunta y ahora lo vienen a confirmar los resultados de los muestreos realizados por la Administración en las zonas en las que trabaja el sector del marisqueo a pie. Según dichos informes, los bancos adscritos a las cofradías de Carril, Vilaxoán, Vilanova y O Grove se han visto afectados de forma «severa». Los vinculados al sector de a pie de A Illa, sin embargo, habrían sufrido una afectación «moderada». En la zona norte de la ría, los daños han alcanzado su nivel más grave en Rianxo y Cabo, mientras que en A Pobra las repercusiones de las lluvias parecen haber sido, como en el caso isleño, algo menores.
Estos datos tienen su interés, pues sobre ellos ha elaborado la Xunta su plan para la regeneración de las zonas marisqueras. A bote pronto, la propuesta de la Xunta de pagar a 14,5 euros la hora a quienes participen en trabajos de limpieza, siembra o control de depredadores, sabe a poco en algunas de las agrupaciones de a pie del sur de la ría. Calcula la Xunta que la compensación rondará los 700 euros al mes, una cantidad que a muchas mariscadoras les parece que «non dá para gobernar a vida». Sin embargo, otras ven con buenos ojos esa alternativa: a fin de cuentas, dicen, trabajarían entre diez y doce días a razón de cuatro horas por jornada, lo que les permitiría echar una mano en la recuperación de las zonas de faena y completar, mediante actividades complementarias, un salario digno.
La Consellería do Mar anunció estas compensaciones en el transcurso de un encuentro celebrado el martes en Santiago con representantes de las cofradías y del sector de a pie. En ese encuentro, el patrón mayor de Carril echó de menos algún tipo de referencia a la situación de los parques de cultivo de almeja y berberecho. «A situación que afectou ao marisqueo a pé afectou tamén aso viveiros», razona. «Sin embargo, para os parquistas non hai ningunha alternativa prevista», señala el presidente del pósito Santiago Apóstol.
En Carril, los muestreos realizados por la Xunta para comprobar la afectación de las zonas marisqueras tras las riadas fueron contundentes, tanto en el área más próxima al río como en la playa. Sin embargo, esas pruebas no se han realizado en los parques de cultivo, que comparten espacio con los bancos naturales. Es el personal de la cofradía el que está realizando informes sobre el estado de las explotaciones zona por zona. «Nos polígonos un, dous e tres, que son os parques entre Carril e Cortegada, a mortandade é do 99 %», señala el patrón mayor carrilexo. «Pero por esa circunstancia ninguén se preocupou, non recibimos nin sequera unha chamada para saber como andaban as cousas por aquí», se lamentaba ayer Quintáns, que volvía a recordar que de Carril sale más del 30 % de la almeja comercializada en Galicia. Desde la cofradía, denuncia un cierto «abandono» de los parquistas por parte de la Administración.
Desde la OPP-89, su presidente, José Luis Villanueva, también habla de la delicada situación en la que se encuentra el colectivo de parquistas, para el que la organización de productores está negociando acuerdos con entidades bancarias. «O problema que temos é que hai que facer inversións moi importantes», señala. Y eso no sería nada nuevo, ya que el sector de los viveros lleva toda la vida «facendo esforzos e recuperándose despois das riadas». Pero esta vez hay una diferencia: el sector encadena tres grandes riadas en muy poco tiempo. Tres grandes riadas que no les han dejado margen para recuperar el músculo antes de recibir un nuevo golpe. Entre eso y las ouxas, que están acudiendo a los parques para engullir la poca almeja que queda, la situación no hace más que complicarse.