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Mar admite que la mortandad del marisco podría ser peor que la de la anterior crisis

somos mar REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Los niveles de baja salinidad son ya muy parecidos a los registrados en el 2023, cuando hubo pérdidas de hasta el 80 % de los bivalvos

12 feb 2026 . Actualizado a las 21:07 h.

Hace una semana, la conselleira de Mar, Marta Villaverde, señalaba que la situación en las rías distaba de ser la que se había producido en el 2023, aquel invierno en el que un debilitado marisco por las altas temperaturas del verano pereció tras varias jornadas continuas de baja salinidad. Pero desde esa ha continuado lloviendo. Leonardo, Marta, Nils... Y si a principios de esta semana, la responsable autonómica aún guardaba cierta cautela, resaltaba las diferencias entre rías y conminaba a dejar que pasasen las lluvias para hacer balance, ayer ya admitió abiertamente el temor que ya habían avanzado los productores y el mismísimo arenal de Testal, en Noia: que la mortandad de este invierno sea peor que la de la registrada en la anterior crisis, cuando hubo zonas en las que se perdió más del 80 % del bivalvo. «Tras o estudo dos datos da última semana, non se descarta que as consecuencias da elevada pluviosidade superen as rexistradas no ano 2023», explica la Consellería do Mar en una nota de prensa.

Villaverde verbalizó los malos augurios en el marco de una jornada formativa que reúne en la Escola Galega de Administración Pública (Egap) a los biólogos de las cofradías con el objetivo de reforzar la coordinación de los servicios autonómicos y el personal del Intecmar con esas asistencias técnicas del sector marisquero, sobre todo, «ao constatar a mala situación dos moluscos bivalvos provocada polas intensas choivas das últimas semanas e en previsión de que as consecuencias en forma de mortalidade superen as rexistradas no ano 2023». Un encuentro organizado a modo de preparación para el desastre, pues, como admite la consellería, «ten como finalidade reforzar a preparación técnica e a coordinación entre a Administración e o sector ante esta situación derivada de episodios de elevada pluviosidade, que poden afectar á salinidade das rías e, en consecuencia, á supervivencia dos recursos», explica en su nota.

Tan mal pinta el panorama, que el Centro de Investigacións Mariñas (CIMA) ya ha elaborado un procedimiento en el que establece «unha metodoloxía común para avaliar posibles mortalidades derivadas da diminución da salinidade nas rías, que está directamente vinculado á elevada pluviosidade e ás variacións nos caudais fluviais». El objetivo es permitir una comparación sencilla de los resultados entre diferentes zonas y mejorar «a toma de decisións na xestión dos recursos marisqueiros».

En la jornada también se abordó la conveniencia de usar diversas fuentes de datos y herramientas informáticas que permiten analizar parámetros como las precipitaciones, la salinidad o el caudal de los ríos, «así como optimizar o deseño das campañas de avaliación de stock tras episodios adversos».