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La empresa Gaexcon implanta un dron para salvar en un minuto a marineros caídos en alta mar

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

L.C. Llera

El aparato ya ha sido incorporado a parte de la flota de los arrastreros que faenan en las frías aguas del Atlántico

13 ene 2022 . Actualizado a las 00:08 h.

Cuando el invierno es más crudo, caerse al mar embravecido desde un barco de altura supone un riesgo serio de hipotermia. Por eso, la rapidez en actuar en el rescate es crucial.« Hasta ahora cuando un hombre se precipitaba al mar arrastrado por una ola que batía la cubierta, o por cualquier percance al manejar las compuertas de un arrastrero, se le lanzaba un bote salvavidas. «Tardas al menos seis o siete minutos en largar un bote de rescate, y eso con temperaturas del agua de tres o cuatro grados es mucho tiempo», señala Roberto Fontán, jefe de flota de la armadora Rampesca, que ha encontrado una solución para mejorar la seguridad de sus tripulantes.

La empresa Gaexcon, situada en el puerto pesquero de Bouzas, ha  implantado con la lusa Noras Performance, que lo fabrica, un dron que permite el rescate en menos de un minuto. El dron tiene forma de U y se denomina USafe. Pesa 14 kilos y puede sobrevolar las olas a 15 kilómetros por hora, una velocidad más que suficiente para actuar en un radio de 500 metros en apenas unos segundos. El salvavidas se puede dirigir desde el puente del barco, donde el ángulo de visión es más amplio o puede comandarlo un piloto que vaya a rescatar a otro tripulante que haya caído al agua, ya que el artefacto es capaz de transportar dos personas a la vez.

El Usafe tiene 80 centímetros de ancho y un metro de alto. Es de poliuretano de una sola pieza, de manera que se evitan juntas por las que pueda entrar el agua. La carcasa no se altera con el frío. «Es un aparato caro porque no es para jugar, es un salvavidas profesional y este es el valor que tiene», explica el empresario Domingo Fernández, propietario de Gaexcon, una empresa que comenzó su andadura en el año 2003 relacionada con el medio ambiente marino y que ahora está diversificando sus innovaciones a los drones de seguridad.

El prototipo está provisto de una batería con autonomía de 35 minutos, durante los cuales puede estar rastreando una amplia zona alrededor del barco hasta dar con la persona que se encuentra en el agua. Mientras navega el dron en busca del desaparecido en el agua el barco puede realizar otras maniobras complementarias para socorrer al que ha sufrido el percance del que a veces solo se ve la cabeza a duras penas. El sistema está dotado de luces y de un complejo mecanismo para evitar que se apague de forma accidental.

Los drones han sido probados con éxito en aguas de Baiona y Marín en los barcos de altura que van a las Malvinas. Los primeros han sido adquiridos por la flota de Rampesca, una armadora que es propietaria de tres grandes buques congeladores con decenas de personas a bordo. Después del éxito que han tenido en los barcos congeladores el empresario Domingo Fernández anuncia que van a hacer pruebas con buques de la Armada».

Fernández está en contacto con la Dirección General de la Marina Mercante porque el aparato es tan nuevo que todavía hay que homologarlo. El sistema que se ha comenzado a implementar en barcos de altura vale para todo tipo de naves y están pensando en desarrollar uno más pequeño para pesqueros de tamaño más reducido. «El tiempo en el agua puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Tener estos drones a bordo es una tranquilidad», sentencia Roberto Fontán, que está muy satisfecho del resultado de los aparatos. Explica que los arrastreros trabajan con las compuertas abiertas a una velocidad de siete nudos, por eso una caída al agua puede suponer que, rápidamente, el marinero vea alejarse al barco y en ese momento es fundamental agarrarse a algo, aunque lleven chalecos. El manejo, una vez agarrado el dron, es muy intuitivo, como si fuera el mando de un videojuego. «Para nosotros ha sido una gran inversión que vale mucho la pena», señala el jefe de flota de una empresa que se preocupa mucho por la seguridad de todos sus tripulantes.