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Los bancos de Beiramar dan la espalda a la ría, al contrario de lo que figuraba en el proyecto

l.c.ll. VIGO /LA VOZ

SOMOS MAR

XOAN CARLOS GIL

El carril bici apenas tiene 330 metros de longitud y está jalonado por medio centenar de asientos

09 sep 2021 . Actualizado a las 17:08 h.

El nuevo paseo de la avenida Beiramar tiene 49 bancos de piedra gris para sentarse. Están separados cada cuatro metros a lo largo de un tramo de 330 metros que es lo que mide el carril bici y la nueva acera. En el proyecto original, los bancos miraban al mar y desde ellos se podía ver la ría y los barcos, pero una vez colocados, miran hacia la avenida de Beiramar. Los viandantes que se sientan pueden ver el carril bici, que aún está sin pintar y la fachada del auditorio y del hotel Eurostars. «Es un poco raro, lo lógico sería que los bancos mirasen al mar», señala Menchu Abril, que todos los días camina por la avenida y le gusta la zona porque «no hay mucha gente». Como por la zona pasa un gran tubo de suministro Harold Hamilton, otro paseante señala que «es difícil poner los bancos mirando al mar. Llevo varios meses viendo las obras y me parece bien como están quedando».

El caso es que figuraban de cara a la ría en el proyecto que elaboró la empresa de ingeniería Urbing y también aparecen enfrentados a la ría en el cartel que anuncia la obra del acondicionamiento del vial. Aunque la obra gusta a mucha gente otros observadores, que trabajan en empresas de la zona portuaria como Raimundo, consideran que «está entorpeciendo el acceso al puerto porque esto no es como en el paseo de A Coruña, aquí somos muchas personas trabajando». En realidad, la humanización no dificulta demasiado el acceso a la zona de los muelles donde se sigue trabajando con normalidad y se ha respetando una gran franja para circular, aunque se han perdido aparcamientos a pie de ría.

Atascos

La unión temporal de empresas Arias-Arines comenzó a principios de año la construcción del carril bici de Beiramar encargada por el Puerto de Vigo. Ha supuesto el corte al tráfico de unos de los carriles actuales y atascos constantes. La avenida ha estado nueve meses en obras con retenciones en horas punta debido al intenso tráfico que soporta el vial que comunica toda la fachada marítima de la ciudad y el puerto pesquero y los astilleros. El presupuesto de adjudicación fue de casi millón y medio de euros (1.450.511 euros). En enero del 2020, la Autoridad Portuaria de Vigo promovió el estudio del «acondicionamiento del vial de Orillamar», consciente de que esta importante vía de comunicación para el tráfico portuario, es también un espacio urbano en el centro de la ciudad, y por ello, apuesta por mejorar la movilidad peatonal, respetando la funcionalidad del tráfico rodado.

En este sentido, se acometió la ampliación de los espacios reservados para el tráfico de personas y bicicletas, generando un nuevo carril bici y espacios de movilidad compartida, entre la glorieta de la Industria Conservera y la glorieta del Puerto Pesquero, en una longitud de 1.140 metros. Pero en la mayor parte del trazado no hay carril bici sino una cera ancha. Como actuaciones complementarias, que humanizan Orillamar, se plantarán árboles y especies vegetales, habrá un retranqueo parcial del cierre existente para romper la barrera visual con el mar. La jardinera mide 80 centímetros de anchura y está sin plantas y sin árboles aún.