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Una ballena en la dársena

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

SOMOS MAR

Imagen del cetáceo desembarcado en agosto de 1966 en el Muro coruñés. Veintiocho años antes, una ballena de seis metros emergió en la ría y fue muerta a tiros ante el fracaso de los métodos empleados para cazarla.
Imagen del cetáceo desembarcado en agosto de 1966 en el Muro coruñés. Veintiocho años antes, una ballena de seis metros emergió en la ría y fue muerta a tiros ante el fracaso de los métodos empleados para cazarla. ALBERTO MARTI VILLARDEFRANCOS

Hay que admitir que la conciencia ecológica ha sido una incorporación tardía en el proceso evolutivo de los coruñeses

24 abr 2021 . Actualizado a las 08:34 h.

Un poco animaliños sí que éramos. Hoy, cierto naturalismo y una vocación científica creciente impregnan nuestra conducta medioambiental. Llega un delfín muerto al Millennium y enseguida vienen los del Cemma para investigar, los bomberos aprovechan la retirada del cuerpo para hacer prácticas de rescate... Pero hay que admitir que la conciencia ecológica ha sido una incorporación tardía en el proceso evolutivo de los coruñeses.

El 6 de septiembre de 1938 emergió de las profundidades de la dársena una ballena de seis metros. Salió al costado del bote de unos infelices que se iban a pescar robalizas. Perplejos, no se les ocurrió mejor idea que clavarle el bichero que llevaban a bordo, y casi se van a pique porque el animal salió disparado con la lancha a remolque. Varias embarcaciones, incluida la motora de la Comandancia de Marina, se fueron a dar caza al cetáceo, que salía de vez en cuando a respirar, lanzando chorros a presión.

A media tarde, toda Coruña estaba en el muelle jaleando con vítores las apariciones de la ballena, como tribu caníbal que canta y danza sus rituales antes de meter al explorador en la olla hirviendo. El asunto no progresaba pese a la presión de la flotilla y de la concurrencia, así que, con la delicadeza propia de aquellos años, al ocaso llegaron en otro barco guardias de asalto con sus mosquetones máuser, que descargaban sobre la ballena cada vez que esta intentaba salir a la superficie.