Considera que reducir la presión cinegética sobre especies como el jabalí provocaría un aumento de las poblaciones
27 oct 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Unións Agrarias considera que la caza debería ser considerada una actividad esencial porque la presión cinegética sobre poblaciones de la fauna salvaje, como puede ser el jabalí, no debe descender durante los próximos meses como consecuencia de las limitaciones a la movilidad que se están imponiendo por la crisis sanitaria del covid-19. Por eso remitirá una carta a la Consellería de Medio Ambiente con el fin de trasladarle la importancia de evitar que vacíos legales puedan llevar a los cazadores a abandonar los montes, dejando así que las poblaciones de jabalíes crezcan sin control y causen daños en las explotaciones agroganaderas.
Explican en el sindicato que, al igual que sucedió entre marzo y junio, cuando se declaró el estado de alarma y se confinó a la población, el rural gallego precisa que se pueda contar con la actividad cinegética. «A caza social galega ten o papel fundamental de controlar as poblacións de fauna cinexética para evitar a súa proliferación excesiva que resulte en danos na agricultura e na gandería», argumentan en Unións Agrarias. Añaden que estos animales ocasionan también un problema de seguridad en la carreteras y daños en los ecosistemas, además de que son un serio riesgo de propagación de enfermedades capaces de afectar a la cabaña ganadera de la que depende, en estos tiempos de pandemia, la alimentación de los gallegos. En este sentido, añaden en el sindicato, estos animales pueden propagar la tuberculosis del ganado vacuno o la peste porcina africana, que tendría efectos catastróficos en la producción de este sector en la comunidad.
El sindicato también argumenta que la caza es especialmente importante en el caso de las poblaciones de jabalí, ya que este animal es capaz de doblar su población en un año en el que no haya presión cinegética. Además, durante los últimos años estas especies están proliferando y causando cuantiosos daños en los prados, cultivos forrajeros como el maíz, las huertas familiares y las cosechas de castaña y uva. Es por ello que consideran que una limitación del esfuerzo de la caza, reduciendo por ejemplo el número de días que se puede practicar esta actividad, podría dar lugar a una situación insostenible en muchas comarcas gallegas durante la próxima campaña productiva, argumentan en Unións Agrarias.
