La artista visitó la embajada de Estados Unidos y llamó a antiguos colaboradores para los preparativos
22 mar 2026 . Actualizado a las 17:22 h.A principios de marzo, Kiko Rivera revelaba sin nombrarlo que se había producido un acercamiento entre él y su madre, Isabel Pantoja, después de seis años de mutismo absoluto. Sin embargo, parece que este no es el único movimiento de la tonadillera que, en las últimas semanas, se estaría poniendo en contacto con personas de su equipo artístico, integrantes de giras anteriores. La artista está volcada en los preparativos para su próxima gira americana, lo que la ha llevado también a visitar la Embajada de Estados Unidos en Madrid.
La revista Semana publicó fotografías de Isabel Pantoja, acompañada por su hermano Agustín, mientras hacía cola a las puertas de la delegación estadounidense para tramitar el permiso de trabajo ya que la gira con la que celebrará sus 50 años sobre los escenarios tiene previsto recalar en Miami, Puerto Rico y Nueva York. Más allá de las cuestiones administrativas, Isabel también estaría decidida a recuperar a personas de su pasado y se ha puesto en contacto con algunas de ellas. «Lo ha hecho con gente muy importante, con gente de su equipo artístico, que la acompañaron en giras anteriores», explicó el periodista Pepe del Real en el programa 'Vamos a ver'.
Del Real apuntó que les habría realizado «una oferta para que se incorporen a esta gira». «Les tenía olvidados, no se había puesto en contacto con ellos en mucho tiempo y ahora, de repente, suena el teléfono», subrayó. Incluso habría contactado con una persona que fue «su salvavidas» y con la que habría tenido «diferencias laborales» que podrían acarrearle «problemas legales», aunque en este caso ha sido el entorno y no la tonadillera directamente quien habría hecho esa llamada. «Son de su equipo artístico y personas que han tenido diferencias legales y ella no puede permitirse el lujo de irse a una gira por América cuando hay pendiente un acto de conciliación», detalló. Pero no solo ha reconectado con gente de su equipo, algunos de sus antiguos amigos también están en la lista de la que se ha venido a denominar «operación reconciliación». «Ha llamado a amigos con los que no tenía relación. Imagino que en algún momento ellos lo comentarán porque todos los conocemos y están sentados muy cerca», dijo el periodista en referencia a colaboradores habituales de la cadena del entorno de Isabel Pantoja.
Irene Rosales también confirmó el pasado viernes, en su última entrevista en televisión, que sus dos hijas, Ana y Carlota, habían hablado con su abuela. «Me sorprendió porque me lo contaron mis hijas. Les ha hecho ilusión y espero que sea así, por las niñas, que no se deje de tener relación. No quiero que mis hijas tengan desapego con la gente», relató.
Aunque asegura que se alegra de que su exmarido haya recuperado la comunicación con su madre y que, consecuencia de ello, sus hijas hayan recuperado a su abuela, a la que llevan años sin ver, la sevillana también reconoció que le da «pánico». «Creo que mis hijas se merecen tener la figura de una abuela y que ella pueda ejercer de ello. Mis hijas no saben lo que es ir a casa de su abuela; me daría pena», señaló Irene, que perdió a sus padres en 2020 con solo nueve meses de diferencia. «En estos seis años, las puertas de mi casa han estado abiertas. Entiendo que no quisiera tener relación conmigo porque he apoyado a su hijo, pero mis hijas no han tenido culpa ninguna», valoró.
También Jessica Bueno comentó en el plató de El tiempo justo' en el que colabora que su hijo, primogénito de Kiko Rivera había hablado con su abuela y al igual que Irene, fue el menor quien le transmitió la noticia. Quien parece que, al menos de momento, se ha quedado fuera de cualquier intento de acercamiento es Isa Pantoja, distanciada tanto de su madre como de su hermano Kiko. De hecho, en el último programa de DecoMasters, en el que concursa junto a su marido, Asraf Beno, la joven aseguraba que si entendía que su hermano estaba arrepentido de verdad por el daño que le había hecho, le gustaría perdonarle. «Aprender a vivir sin algo y que aparezca de nuevo tu vida, de esa forma tan buena. No sé cómo encajarlo, me voy a tomar mi tiempo», reflexionó.