Piden a la UE que impulse las plataformas europeas de redes sociales frente a los gigantes extranjeros

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

DPA vía Europa Press

Una iniciativa comunitaria reclama los líderes de los Veintisiete pasos concretos hacia una futura soberanía digital con arreglo a la legislación

19 mar 2026 . Actualizado a las 14:48 h.

Crear la etiqueta de «plataforma europea de confianza» es el nuevo desafío que los líderes de la UE deben afrontar para hacer cumplir las leyes que protegen a los ciudadanos con arreglo a la Ley de Servicios Digitales (DSA). Los líderes de la Unión Europea, que se reúnen hasta este viernes, tienen sobre la mesa el proyecto de impulsar y respaldar plataformas de redes sociales auténticamente europeas que se comprometan con el cumplimiento de la legislación digital de la UE, y exigir que se establezcan ya «estándares de confianza», según la iniciativa comunitaria TEPs (Trusted European Platforms). Sus promotores reclaman que se den pasos concretos hacia una futura autonomía y soberanía digital de la UE en esta materia, frente a gigantes extranjeros como X, Tiktok o Facebook, que siguen resistiéndose a aceptar las normas europeas de transparencia, privacidad y lucha contra la desinformación.

«Europa ha creado ecosistemas propios en la aviación, el cine, las telecomunicaciones y las tecnologías limpias. Podemos, y debemos, hacer lo mismo con la esfera pública digital», afirman una decena de organizaciones procedentes de los ámbitos de la tecnología y la academia. «La UE no necesita otro ‘‘clon de Twitter''», advierten. Aseguran que «necesita plataformas sostenibles y fiables que reflejen nuestros valores».

Entre las medidas concretas que proponen, figura la creación de esa etiqueta de «Plataforma europea de confianza», así como de un organismo independiente que sería el encargado de concederla a quien cumpla una serie de estándares objetivos.

«Nuestro análisis inicial indica que al menos ocho plataformas podrían tener éxito, probablemente más, incluyendo algunos proyectos del sector audiovisual. Por ello, no se trata tanto de crear como de expandir», declara a Efe el iniciador del proyecto, Christophe Leclercq, exempresario de medios de comunicación y presidente del centro de estudios Europe Médialab.

La puesta en marcha de estas plataformas europeas «requiere la participación de grupos mediáticos, capital riesgo, fondos soberanos y anunciantes», añade. «Este último punto es clave: la inversión en publicidad en redes sociales en Europa asciende a 49.000 millones de euros anuales. Algunas marcas anunciantes querrán visibilidad en plataformas europeas de confianza», vaticina.

Leclercq lamenta que, hasta ahora, haya sido «limitado» el éxito de las instituciones comunitarias a la hora de aplicar los principios y valores europeos a las grandes tecnológicas. La soberanía regulatoria digital, argumenta, es necesaria, «pero no suficiente; también se requiere autonomía estratégica, lo que implica contar con actores relevantes, es decir, plataformas de redes sociales europeas».

Preguntado por la iniciativa del Gobierno español de promover el desarrollo de una herramienta, «HODIO», que analizará la presencia de discursos de odio y polarización en las redes sociales y establecerá una clasificación pública y transparente, Leclercq saluda la idea. «Este tipo de iniciativa es bienvenida y útil, sobre todo si colabora con actores de otros países y trabajan conjuntamente para que su puntuación se refleje en los algoritmos de las plataformas».