Francia envía cartas a todos los jóvenes de 29 años para animarles a procrear
SOCIEDAD
El ministerio de Sanidad galo anunció 16 medidas para combatir la infertilidad en el país, que registró un crecimiento natural de la población negativo en 6.000 personas durante el año pasado
11 feb 2026 . Actualizado a las 18:05 h.El 2025 marcó un drástico cambio demográfico para Francia, país que por primera vez después de la Segunda Guerra Mundial registró un crecimiento negativo de la población, concretamente de 6.000 personas, resultante de la diferencia de las 651.000 muertes frente a los 645.000 nacimientos registrados, según las últimas cifras del INSEE (Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos de Francia). Esto supone que los nacimientos se redujeron en un 2,1 % respecto a 2024 y en un 24 % respecto a 2010, el año del último pico de natalidad. Esta situación ha provocado que el gobierno galo dirigido por Enmanuel Macron haya tomado cartas en el asunto y hace unos días el Ministerio de Sanidad anunciaba una serie de medidas para conseguir un rearme demográfico. La más llamativa es que a partir de junio, los jóvenes de 29 años recibirán unas cartas cuyo contenido versará sobre preservación de la fertilidad, reproducción asistida o salud sexual, en las que se les planteará la elección de tener o no hijos, se tratará el asunto del reloj biológico y la oferta de conservación de gametos. Según detalló el ministerio de salud francés, «se busca empoderar a los jóvenes adultos, libres de presiones sociales, y reiterarles que la fertilidad es una responsabilidad compartida entre mujeres y hombres».
Las autoridades francesas decidieron que este documento lo reciban las personas nacidas en el 1997 porque los 29 años es la edad media en la que las mujeres francesas tienen su primer embarazo, unido a que en este momento de su vida pueden congelar óvulos sin justificación médica y el proceso está cubierto por la Seguridad Social. A este respecto, la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, manifestó que comprende que «tener un hijo o no tenerlo es una decisión profundamente personal» y aclaró que las nuevas medidas «no tratan de aumentar la presión social».
Curiosamente, la realidad demográfica de España es peor que la de Francia, ya que nuestro país entró en saldo vegetativo negativo en el 2015 y en el 2025 la diferencia entre defunciones y nacimientos fue de 113.000 personas, naciendo menos personas que las que murieron. Además, según el INE (Instituto Nacional de Estadística de España), el número medio de hijos por mujer en España se redujo hasta 1,10 (siendo en Francia de 1,5).
Por su parte, el comité que ha ideado estas medidas para Francia está copresidido por Salomé Berlioux y el profesor Samir Hamamah, que asisten al Ministerio en la implementación del plan de fertilidad, que abarca también la creación de un portal nacional de referencia sobre salud reproductiva y fertilidad y un programa específico de atención a la fertilidad, además de la expansión de las plataformas PREVENIR, la continuación de la estrategia nacional para combatir la endometriosis y el fortalecimiento de la atención al síndrome de ovario poliquístico (SOP). Entre los pacientes, el anuncio del plan fue acogido favorablemente por el colectivo BAMP, que agrupa a personas infértiles, que apoyan la autorización en Francia del DPI-A, un método de diagnóstico que permite detectar anomalías en los embriones antes de implantarlos.
Otras medidas anunciadas son: desarrollar la congelación de óvulos con el objetivo de llegar a 70 centros en Francia para el 2028 e iniciar las obras de un sistema nacional de gestión de la donación de gametos y embriones, en colaboración con profesionales del sector, particularmente con los centros de donación. Finalmente, la fertilidad se incluirá a su vez como «prioridad temática» en las convocatorias de proyectos de investigación del programa prioritario de equipamiento para la salud de la mujer.
El profesor Samir Hamamah destacó que en las últimas cuatro décadas la edad del primer embarazo en Francia se ha retrasado en cinco años y concretó que en el 2019 el listón quedó fijado en los 29 años. Aseguró a su vez que a los 25 años se sitúa el grado más alto de fertilidad con una tasa de éxito del 25 %, un porcentaje que baja a los 35 años al 12 % y al 6 % a los 40 años. El experto confirmó que una de cada ocho parejas tiene problemas de fertilidad y enumeró como causas desde las médicas y ambientales hasta las sociales y conductuales. A esto contribuye negativamente, según el doctor, que las parejas tienen descendencia cada vez más tarde.
Cuatro ejes principales y especial atención a la salud materna y perinatal
Las 16 principales medidas se dividen en cuatro ejes: sensibilización y prevención, detección temprana y mejora del diagnóstico de la infertilidad, brindar apoyo (mejorando, ampliando y brindando mejor información sobre la reproducción médicamente asistida) y convertir a Francia en un referente en investigación e innovación en fertilidad.
Otras acciones que se ejecutarán y que integran estos ejes son, por ejemplo, el fortalecimiento de la educación en salud reproductiva en las escuelas en conjunto con el sistema educativo nacional, el lanzamiento de una campaña nacional de comunicación destinada a mejorar el conocimiento sobre cuestiones de salud reproductiva y combatir conceptos erróneos, la detección temprana y mejora del diagnóstico de la infertilidad, la implementación de una encuesta nacional sobre autoconservación (para comprender mejor las motivaciones, expectativas y perfiles de las personas involucradas) o mejorar la organización de los procesos de selección en cada centro de tecnología de reproducción asistida.
También se trabajará dentro de estos nuevos anuncios por parte de la sanidad francesa en estructurar y fortalecer la vigilancia epidemiológica, con un mayor seguimiento de los indicadores de salud reproductiva masculina y femenina y se centrará la atención en la salud perinatal y materna. Todo ello debido a que Francia presenta una tasa de mortalidad materna e infantil superior a la de sus principales vecinos europeos, según el gobierno francés, que detalló que la mortalidad infantil, en particular la neonatal, ha aumentado ligeramente desde el 2011. Además de estos indicadores, aseguran que existen debilidades estructurales, «como una crisis demográfica que afecta a la atención materna y que fomenta una mayor vulnerabilidad de ciertos centros, todo ello en un contexto de descenso sostenido de la natalidad».
Ante esta situación, el Ministro lanzará una iniciativa nacional sobre salud perinatal y materna que ha sido encargada a tres expertos cualificados —el profesor Loïc Sentilhes, la profesora Elsa Kermorvant y Eliette Bruneau— y abarcará desde la prevención antes y durante el embarazo hasta la atención posnatal, incluyendo el funcionamiento de las salas de maternidad, la atención de urgencias, la neonatología y la atención a las poblaciones más vulnerables y más alejadas del sistema de salud. Los resultados iniciales se presentarán en junio.
Prestación universal por crianza en España: 200 euros hasta los 18 años
En una línea de trabajo similar a la del gobierno francés, el Consejo de Ministros de España ha aprobado este martes un informe de revisión de la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030 con 100 metas a cumplir hasta ese año entre las que se incluyen la aprobación de una prestación universal por crianza para el 100 % de las familias con hijos. La iniciativa ha sido aprobada a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Fuentes del departamento que dirige Pablo Bustinduy han precisado que la estrategia contempla la aprobación de una prestación por hijo o hija a cargo de «200 euros al mes» y el objetivo es que llegue a todas las familias con menores hasta los 18 años, aunque la implantación podría ser gradual. Según ha explicado el Ministerio de Derechos Sociales, el objetivo de la estrategia es reforzar «el Estado de Bienestar» con acciones dirigidas a «reducir la pobreza y la desigualdad, e incrementar la renta de los hogares con menos ingresos».
Además, ha destacado que el Gobierno «incluye por primera vez en una estrategia estatal» la prestación universal por crianza como «un derecho» que lograría «acabar con la pobreza infantil más severa de aquí al 2030». El objetivo de esta prestación es que llegue al 100 % de las familias con hijos menores a su cargo.
Según el estudio El beneficio de hacer: el potencial de políticas concretas para revertir la pobreza infantil, presentado por UNICEF en noviembre del 2025, la pobreza infantil en España podría reducirse 7,1 puntos porcentuales si se aplica la prestación universal por crianza (PUC) de 200 euros al mes por hijo, lo que supondría sacar de la pobreza a más de medio millón de niños y niñas en el país (unos 530.000). Asimismo, el informe señala que con un mínimo de 100 euros al mes ya se podría sacar a 270.000 niños, niñas y adolescentes de esta situación.
La propuesta de una prestación universal por crianza también ha sido defendida en reiteradas ocasiones por la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. Precisamente, en el marco de la presentación del estudio de UNICEF, Rego aseguró que hay recursos para aplicar «de manera gradual» la prestación universal para la crianza de 200 euros al mes por hijo a cargo, para atajar la pobreza infantil en España. Rego advirtió entonces de que «la pobreza infantil tiene un coste de casi 65.000 millones de euros y erradicarla supondría entre 11.000 y 15.000 (millones)».
Entre los 10 hitos principales que recoge la hoja de ruta del Ministerio destaca, además de la prestación por crianza, la reducción de la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social (Arope) en un 10 % (por debajo de la incidencia de la UE) «dando prioridad a medidas dirigidas a familias monomarentales, las más afectadas con la situación de pobreza».
También se propone reducir la brecha salarial de género al 10 %, incluyendo una disminución del porcentaje de contratos a tiempo parcial de las mujeres para alcanzar el 55 % respecto a los hombres y un aumento de la tasa de actividad femenina del 5 %; y aumentar en un 50 % la proporción de personas con discapacidad que acceden y completan estudios superiores o formación técnica avanzada, prestando especial atención a las mujeres con discapacidad.
Asimismo, se busca promover la visibilidad y concienciación sobre los delitos y discursos de odio; lograr que el 100 % de los trámites de extranjería estén completamente digitalizados, simplificados y unificados para «reducir las resoluciones, garantizando la posibilidad de atención presencial para quienes lo necesiten», y reducir la tasa de abandono escolar temprano al 9 % con atención especial a colectivos vulnerables.
La hoja de ruta también plantea triplicar la inversión pública en vivienda con el objetivo de alcanzar el 5 % de vivienda en alquiler social, destinando 7.000 millones de euros en cuatro años e incorporar al mercado del alquiler hasta un 10 % del número de viviendas que actualmente operan como alojamientos turísticos. Asimismo, se señala la necesidad de priorizar el acceso a jóvenes a la vivienda con el fin de reducir su edad de emancipación.