Miranda viaja a Punta Cana preocupada por el estado de salud de Julio Iglesias

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Julio Iglesias y Miranda en una foto de archivo
Julio Iglesias y Miranda en una foto de archivo

La esposa del cantante habría decidido acudir de urgencia, alertada por el personal que asiste al millonario, de 82 años

24 ene 2026 . Actualizado a las 14:01 h.

Miranda Rijnsburger, esposa de Julio Iglesias desde el año 2010 (aunque ya llevaban juntos antes 20 años y tenían cinco hijos en común), habría viajado de urgencia a Punta Cana para acompañar al cantante, alertada por el personal de servicio de su mansión, que dio cuenta del delicado estado físico y mental del artista. Aunque en principio Iglesias, retirado oficialmente de la vida pública desde hace dos años y que no se sube a un escenario desde el 2019, habría preferido mantener a su familia alejada del escándalo desatado por las acusaciones de violación en su contra, la situación ha acabado afectándoles. Debido a la presencia de reporteros de los medios de comunicación en el entorno de su vivienda de la República Dominicana, el intérprete quería mantener alejados a su mujer y sus hijos. Sin embargo, la preocupación transmitida por los trabajadores habría llevado a la exmodelo a interrumpir su vida habitual en Miami para acompañar a su marido.

«Su situación es tan delicada que Miranda habría decidido coger un vuelo y trasladarse hasta Punta Cana, cosa que no había hecho hasta ahora. Ella permanecía en Miami junto a sus hijos, pero a raíz de todo esto ha decidido unirse a Julio porque el personal que está junto a él le ha comunicado que la situación es muy, muy delicada», señaló la periodista Gema López en el programa de Antena 3 Espejo Público.

Las denuncias de dos extrabajadoras, que acusan a Iglesias de explotación laboral y agresiones sexuales, han trastocado por completo la aparente vida tranquila del cantante en sus mansiones situadas en enclaves paradisíacos. Las intervenciones de amigos apoyándole y la actuación errática del propio cantante, desvelando tanto las identidades de las denunciantes como conversaciones privadas para desacreditarlas, habían complicado todavía más la situación y contribuyeron al creciente deterioro de su imagen pública. Sin embargo, el archivo de las diligencias por parte de la Fiscalía española, que no ha entrado a analizar las denuncias porque considera que la justicia española no es competente para intervenir en estos hechos, supuestamente ocurridos en otro país, le ha dado un respiro. Tanto que los defensores de Iglesias lo han interpretado como un carpetazo definitivo y casi como la prueba de que las citadas violaciones no se produjeron.

«Simplemente, agradezco todas las muestras de apoyo. La Fiscalía archivó el caso, como no podía ser de otra manera, pero a mi me han jodido mi reputación. ¿Y ahora qué?», habría dicho Iglesias a raíz de la decisión del ministerio público, según publica Ok Diario.