Un informe del laboratorio de ideas conservador Heritage Foundation propone una serie de medidas para fomentar la natalidad entre parejas heterosexuales
11 ene 2026 . Actualizado a las 18:09 h.Un informe del laboratorio de ideas conservador Heritage Foundation, uno de los que más está influyendo en las políticas sociales del presidente de EE.UU., Donald Trump, propone una serie de medidas para diseñar la perfecta familia estadounidense: «entrenamientos» intensivos prematrimoniales, premios económicos por cada década de casados, veto a las apps de citas o restricciones en el consumo de pornografía. El texto, titulado Salvar a Estados Unidos salvando a la familia, insta a Trump y a sus legisladores a «salvar y restaurar la familia estadounidense» promoviendo la institución del matrimonio e incentivando la procreación entre parejas heterosexuales.
A las propuestas más habituales en políticas familiares, como la concesión de ayudas o créditos a familias numerosas, la Fundación Heritage suma otras más originales que han despertado cierta polémica. Entre ellas se encuentran los cursos intensivos previos al matrimonio impartidos por el Departamento de Salud o la concesión de premios por parte de entes público-privados a las parejas por cada década que permanezcan casadas.
Autores del polémico «Proyecto 2025»
El informe del think tank que produjo el polémico Proyecto 2025, que busca afianzar una agenda cristiano-nacionalista en el seno del Gobierno Federal y que, según los expertos, Trump ha venido implementando poco a poco en su segundo mandato, también pone el foco en el ámbito digital y en la nueva forma de relacionarse online. En este sentido, apela a no usar las apps de citas como método para tratar de emparejarse y a fijar un límite de edad de 16 años para usar redes sociales y ciertos chats de inteligencia artificial. Pide asimismo ampliar las restricciones en el acceso a la pornografía online, cuyo consumo, según el informe, reduce la «estabilidad, compromiso y satisfacción» en una relación y está asociado a un «mayor riesgo de divorcio».
Además, desde Heritage se muestran preocupados por la baja natalidad y mantienen su cruzada contra las redes sociales, ya que consideran que es a través de ellas por las que se cuela «el alarmismo sobre el cambio climático» que desmoraliza a los jóvenes y, consideran, los disuade de tener hijos. Heritage pide además a los responsables políticos que se comprometan a «proteger la vida desde la fertilización». A este respecto, la organizción asegura en su informe que «en Estados Unidos, tecnologías como la fertilización in vitro y las pruebas genéticas preimplantacionales manipulan o destruyen embriones humanos de forma rutinaria».
«Familias sanas, con matrimonios estables y fructíferos»
El vicepresidente de política económica y nacional de Heritage, Roger Severino, uno de los principales autores del informe, explicó a The Washington Post que, tras consultar con expertos, llegaron a la conclusión de que para impulsar «al mundo industrializado» lo importante es apostar por «familias sanas, con matrimonios estables y fructíferos». El asunto de la natalidad es uno de los que más preocupan a la fundación conservadora, que lo considera «una pérdida existencial del carácter nacional» más que un problema económico para Estados Unidos, y apunta a «un profundo malestar cultural en el que aumentan los adultos que sienten que no deben o no pueden formar una familia y, por tanto, no lo hacen».
En concreto, el informe asegura que la falta de nacimientos «es síntoma de una cultura que ha perdido la esperanza en el futuro» y «un presagio de dificultades presupuestarias». El texto se publica además en un momento en el que se prevé que, ante la llegada casi nula de inmigrantes que ha logrado el Gobierno de Trump, la población estadounidense, que hasta ahora se mantenía como una de las sociedades plenamente industrializadas menos avejentadas del mundo, pueda comenzar a decrecer a partir del 2030.
Muchas de las recomendaciones y propuestas incluidas en el informe se suman a la corriente «pronatalista» extendida en los entornos conservadores de Estados Unidos. Aunque sus defensores alegan que estas medidas están justificadas a fin de fomentar la natalidad y promover todas las políticas de ayuda a las familias, cada vez surgen más voces críticas que creen que este movimiento aspira en realidad a reeditar roles de género pasados que amenazan la autonomía de las mujeres.