Bolaños recibirá a las víctimas de abusos en la Iglesia para buscar una alternativa al plan de reparación actual
SOCIEDAD
El Defensor del Pueblo pidió a la Conferencia Episcopal y el Gobierno la creación de un órgano mixto Iglesia-Estado de reparación a los afectados
07 ene 2026 . Actualizado a las 14:37 h.El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, tiene previsto recibir este viernes en la Moncloa a las asociaciones de víctimas de la pederastia eclesial para informarles de la iniciativa de crear un órgano mixto Iglesia-Estado que atienda y repare a quienes sufrieron estos abusos, según ha adelantado este jueves Juan Cuatrecasas, fundador y portavoz de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR).
Víctimas y Gobierno ya se reunieron el pasado mes de noviembre en un encuentro en el que Bolaños reiteró el compromiso del Gobierno con un plan de acción en lo relativo al reconocimiento e indemnización por parte de la Iglesia a las víctimas para las que ya no es posible acudir a un proceso judicial. El objetivo es que exista un sistema mixto Iglesia-Estado, con participación de las víctimas y reparaciones a cargo de la Iglesia.
En declaraciones a este periódico, Cuatrecasas, uno de los representantes de las víctimas que acudirá a la cita, ha señalado que confía en la puesta en marcha de este órgano específico a través del cual poder atender las necesidades de las víctimas «y reparar el daño causado a los menores que sufrieron abusos sexuales por personas de la Iglesia católica».
El portavoz de ANIR ha recordado que, a propuesta del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, el Gobierno y la Conferencia Episcopal Española (CEE) estarían explorando una nueva vía para indemnizar a las víctimas de la pederastia que han rechazado ser evaluadas por la comisión independiente de reparación integral creada por la CEE y la Conferencia Española de Religiosos, el conocido como Priva (Plan de Reparación Integral para las Víctimas de Abuso). Hasta ahora, según la CEE, la Comisión Asesora del Plan Priva ha recibido un total de 101 casos, de los que se han resuelto un total de 58 y otros 11 están en estudio.
Pero el Priva ha despertado suspicacias entre muchas víctimas, que prefieren acudir a un organismo que les genere más confianza. «Hemos recibido múltiples quejas de víctimas que se han sentido revictimizadas acudiendo al Plan Priva», ha comentado Cuatrecasas.
Órgano mixto Iglesia-Estado
Esta vía alternativa para atender a las víctimas cuyo caso ha prescrito o su abusador ha fallecido estaría supervisada por el Defensor del Pueblo, y contaría tanto con el beneplácito de la Iglesia como de las víctimas y del propio Gobierno. «La recomendación del Defensor del Pueblo es crear un órgano mixto entre la Iglesia y el Estado y que ese órgano valore de qué forma se puede indemnizar o reparar a las víctimas. Bolaños está de acuerdo en crearlo, la cuestión es si la Iglesia quiere formar parte o no», ha dicho Cuatrecasas.
En este sentido, el secretario general de la CEE, César García Magán, ya avanzó en una rueda de prensa, al término de la última asamblea plenaria de los obispos el pasado mes de noviembre, que aceptaban la propuesta que venían trabajando con el Gobierno de recibir a través del Defensor del Pueblo, los casos de personas que no desean dirigirse a la Comisión del Plan Priva. «La asamblea plenaria ha aceptado ese marco general de referencia y ha delegado a la Comisión Ejecutiva para proseguir la negociación, para concluirla», explicó entonces García Magán, que también dijo que habían propuesto al Ejecutivo un «cambio de normativa» para que las indemnizaciones a las víctimas de abusos no estén sujetas a fiscalidad, como ocurre ahora. Así las cosas, es posible que las asociaciones también reciban de Bolaños la última información sobre una carga fiscal que obliga a tributar a las víctimas de abusos sexuales por la indemnización recibida.
Se da la circunstancia de que la Comisión de Hacienda del Senado aprobó el pasado diciembre una moción de Esquerra Republicana que insta al Gobierno a modificar la Ley del IRPF para garantizar que las indemnizaciones percibidas por las víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia Católica queden totalmente exentas de tributación.