Europa respalda dos proyectos gallegos para aumentar la efectividad de los fármacos y detectar partículas fantasma

Raúl Romar García
R. Romar LA VOZ

SOCIEDAD

Equipo del Ciqus de la USC, liderado por Javier Montenegro, que ha logrado el proyecto para aumentar la efectividad de los fármacos
Equipo del Ciqus de la USC, liderado por Javier Montenegro, que ha logrado el proyecto para aumentar la efectividad de los fármacos XOAN A. SOLER

Es la primera vez que el Consejo Europeo de Investigación financia en la misma convocatoria dos iniciativas de la Universidade de Santiago, la única en conseguirlo en Galicia

06 nov 2025 . Actualizado a las 12:37 h.

La ciencia gallega ha alcanzado un nuevo hito. Por primera vez una universidad de Galicia, la de Santiago en este caso, ha sido reconocida en la misma convocatoria con dos proyectos Synergy Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC), una de las más prestigiosas líneas de financiación en Europa para apoyar iniciativas en la frontera del conocimiento en colaboración con otros grupos del continente. 

Uno de los dos proyectos, Caramel, financiado con diez millones de euros, será coordinado por el equipo de Javier Montenegro en el Ciqus de la Universidade de Santiago (USC) en colaboración con las universidades alemanas de Bremen (Constructor University) y de Marburgo y la suiza de Berna. El objetivo es abordar uno de los grandes retos de la medicina: el transporte de fármacos a través de la membrana celular. O, lo que es lo mismo, llevar las moléculas terapéuticas justo al interior de la célula para que sean más eficaces, una estrategia que también abre la vía para el desarrollo de nuevas terapias que permitan, por ejemplo, atacar a tumores cancerígenos a los que no llegan los medicamentos actuales.

El equipo gallego, en colaboración con sus socios, ha desarrollado una tecnología revolucionaria que supone un enfoque radicalmente diferente al que se utiliza en la actualidad. La estrategia habitual consiste en el desarrollo de moléculas biológicas que mimetizan la estructura de la membrana celular para penetrar en ella, pero que no suele funcionar del todo bien para transportar biomoléculas terapéuticas, ya que no llega al corazón de la célula.

El nuevo mecanismo de transporte propuesto, basado en el fenómeno de la caotropicidad, sí podría conseguirlo porque es soluble en agua y, a la vez, reacciona con los compuestos lípidos de la membrana. Para conseguirlo se ha creado una molécula en laboratorio que presenta una forma icosaédrica con átomos de boro en sus vértices. El reto propuesto pasa por integrar las moléculas terapéuticas en este medio de transporte para llegar al interior de la célula, donde se localizan la mayoría de las dianas terapéuticas.

«Esta financiación reconoce el potencial de una idea innovadora y la solidez de un equipo internacional. Nuestro objetivo es explorar a fondo este nuevo mecanismo de transporte celular, lo que podría sentar las bases para desarrollar terapias hoy inviables». explica Javier Montenegro, quien ha destacado la colaboración de la investigadora Irene Lostalé Seijo para supervisar «toda la parte biológica que resultó fundamental para alcanzar esta nueva ERC».

El segundo proyecto Sinergy Grant, financiado por 14 millones de euros, fue conseguido por el investigador Jaime Álvarez-Muñiz del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (Igfae). En este caso la coordinación recae en el Instituto de Astrofísica de París y cuenta como socios a la Universidad de la Sorbona (París) y a la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos. La iniciativa, denominada Heron, tiene como objetivo de crear el observatorio más potente y sofisticado para la detección de neutrinos, las partículas fantasma o mensajeros cósmicos que ofrecen información clave sobre el origen, la evolución y la expansión del universo y que puede arrojar nueva luz sobre la misteriosa materia oscura.

Se trata de abrir una nueva ventana para la observación del universo mediante la construcción de un observatorio en una zona montañosa de la provincia argentina San Juan, cerca de los Andes. Será el instrumento más sensible del mundo para la detección de neutrinos ultraenergéticos, que presentan una energía «más de un millón de veces superior a la que se produce en la colisión de protones en la Tierra en el acelerador de partículas del CERN», explica Jaime Álvarez-Muñiz.



Heron tendrá una sensibilidad entre 10 y 20 veces mayor que cualquiera de los experimentos que operan en la actualidad, tanto el Pierre Auger que opera en Argentina como los instalados en la Antártida. La nueva instalación estará formado por una red de antenas situadas a lo largo de 72 kilómetros que observarán el breve destello de radio que los neutrinos pueden producir cuando impactan en la corteza terrestre.

Las antenas de Heron operarán en un rango de frecuencias de decenas a cientos de megahercios, semejantes a las de la frecuencia modulada (FM), pero con la capacidad de detectar señales extremadamente breves, de decenas de nanosegundos.

El proyecto avala la trayectoria de excelencia del centro de la Universidade de Santiago en el estudio y análisis de los neutrinos. «Desde hai áis de 25 anos, o equipo de Física de Astropartículas do Igfae está a vangarda no estudo da detección de raios cósmicos e neutrinos de enerxía ultra-alta, sendo pioneiro no desenvolvemento de modelos que describen como interaccionan os neutrinos tau dentro da Terra, como emerxen as partículas tau resultantes e producen fervenzas de partículas na atmósfera, e como estas fervenzas se desenvolven, xerando sinais de radio que poden detectarse con antenas desde varios quilómetros de distancia», explica Jaime Álvarez-Muñiz.

En toda Europa se concedieron 66 proyectos Synergy Grant, de los que dos recayeron en la Universidade de Santiago.