Ana Rosa: no es televisión para todos

SOCIEDAD

Mediaset

09 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ha vuelto la que durante muchos años fue la reina de las mañanas y lo ha hecho por todo lo alto. Diciéndole a Pedro Sánchez, en un juego de palabras muy juguetón, que es «muy Franco y muy Maduro». La trayectoria de Ana Rosa no es desconocida para los espectadores, pero tampoco lo es la línea que viene marcando la presentadora, que en los últimos años ha expresado sin miramientos su oposición al presidente del Gobierno al que dispara con toda la artillería. Ana Rosa no solo no esconde su opinión política sino que presume de ser el acicate de Pedro Sánchez sin mesura ni crítica. No es la única. Es un tipo de televisión que se viene haciendo y que claramente tiene un coste, porque son muchos los espectadores que no se sienten apelados. Son muchos los que no desean entrar en ese posicionamiento ni en esas guerras interminables entre periodistas y políticos. La audiencia no es tonta, y, aunque cada uno elige libremente a quién ver en televisión, son cada vez más los que se desenchufan al observar a los mismos dando la turra diaria. Ana Rosa no es una colaboradora más de una mesa política, sino la cara supuestamente amable que cada mañana se propone informar y analizar la actualidad. Si la mitad de la población que puede sumarse a su espacio no lo hace, tiene su razón: Ana Rosa no habla para ellos ni desea incluirlos. Es un rechazo a muchísima gente. Veremos cómo le va la audiencia.