Casi 700 nacidos de madres con coronavirus (el 50 % de ellas asintomáticas) llegaron al mundo sanos. A día de hoy, la Sociedad Española de Neonatología no tiene documentado oficialmente ningún caso de niño infectado durante la gestación
22 ago 2020 . Actualizado a las 13:12 h.La Sociedad Española de Neonatología (seNeo) puso en marcha el pasado mes de abril un registro para llevar un control y, sobre todo, tener información, acerca de los bebés que en su primer mes de vida se contagiasen de coronavirus. Hasta el mes de julio se han contabilizado 40. A principios de marzo, la seNeo redactó una serie de recomendaciones sobre el manejo de los bebés nacidos durante la pandemia siguiendo los protocolos puestos en marcha en China, que eliminaban el contacto de la madre con el bebé: ni piel con piel ni lactancia materna. Estas instrucciones «rechinaban mucho» a los neonatólogos españoles, recuerda la coordinadora de este registro, Belén Fernández, pero también a los italianos, que iban un poco por delante en la evolución de los casos y que advirtieron además a sus colegas españoles para que estuviesen preparados para atender un elevado número de casos de mujeres embarazadas infectadas.
Así, la seNeo enseguida cambió de criterio: convencida de que el camino marcado por China (separar a mamá y bebé) no era el correcto, actualizó sus propias indicaciones incluyendo de nuevo el piel con piel y el amamantamiento, explica Fernández. «Necesitábamos saber si con todo esto que recomendábamos, que los italianos también lo estaban haciendo, íbamos por el buen camino, porque solo China tenía datos. Necesitábamos saber y cargarnos de razón con datos porque estábamos preocupados», reconoce la experta, neonatóloga del Hospital Universitario Central de Asturias. Por esta razón, la sociedad médica puso en marcha el pasado 3 de abril un registro nacional desde dos puntos de vista: hacer un seguimiento a los bebés nacidos de madres infectadas durante el embarazo y hacérselo también a aquellos neonatos que en su primer mes de vida se infectaron sin que su madre lo hubiera estado durante la gestación. «Queríamos ver las dos vertientes: la posibilidad de lo que llaman la transmisión vertical de madre a hijo y también la de un neonato que, como cualquier otra persona, se puede contagiar por contacto, gotitas, etc.», explica la neonatóloga. Hasta ahora, «prácticamente» todos los hospitales, alrededor del 90 %, que han tenido casos los han notificado al registro.
En cuanto al número de bebés que en su primer mes de vida se contagiaron del virus, sin que su madre durante el embarazo lo estuviera, el registro de la seNeo ha incluido 40, tal y como indica la coordinadora. La mayoría de estos pequeños no ha tenido ningún síntoma, solo tres tuvieron algún problema: dos de ellos eran gemelos prematuros y el otro era un bebé a término, pero nació con una cardiopatía. De esos 40 niños, 26 se contagiaron por algún familiar en el domicilio, la madre principalmente (en 16 de los casos). «Tuvimos 19 en el mes abril y 21 en mayo, en junio y julio no se registró ninguno, a ver qué pasa ahora, con el incremento de casos», indica Fernández.
Por otra parte, hasta el momento, se han notificado 670 recién nacidos de madres con coronavirus (el 50 % de ellas asintomáticas) que han llegado al mundo sanos, según los datos enviados al registro por parte de 82 hospitales españoles. «A día de hoy no tenemos documentado de forma clara ningún caso de niño infectado durante la gestación por coronavirus. Hemos tenido alguno dudoso, pero en cualquier caso, todos asintomáticos de los 670 embarazos», insiste la experta.
Hay que tener en cuenta, apunta la experta, que las madres incluidas en el registro son casos que se han infectado en el tercer trimestre. Las infecciones víricas son más peligrosas al principio de la gestión, cuando se están formando los órganos del bebé. Por eso, la intención se la seNeo es seguir recopilando datos, al menos hasta el próximo mes de diciembre. Ya tiene algunas contagiadas, aún «muy poquitas», en el segundo trimestre y van a hacer un seguimiento de lo que ocurrirá con esos bebés, ya que la infección se ha producido en un período más delicado del embarazo.