Arthur, un ciclón antes de tiempo

Xavier Fonseca Blanco
xavier fonseca REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Los científicos predicen más huracanes esta temporada
Los científicos predicen más huracanes esta temporada nasa

Si esta depresión tropical ante la costa este de Estados Unidos acaba por desarrollarse significaría que la temporada de ciclones se habría adelantado un par de semanas

18 may 2020 . Actualizado a las 11:26 h.

La actividad ciclónica ya ha comenzado. Y antes de tiempo. Los modelos indican que una depresión tropical se podría formar frente a la costa este de Estados Unidos. Si finalmente se desarrolla será bautizado como Arthur y la temporada se habrá adelantado un par de semanas. Oficialmente la época de ciclones y huracanes comienza el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre. Durante estos meses, la temperatura del Atlántico tropical alcanza o supera los 27 grados. El agua cálida es un elemento imprescindible, aunque no el único, para el nacimiento y el desarrollo de un sistema de bajas presiones por esas latitudes.

Arthur podría ser una señal clara de lo que muchos expertos llevan semanas anunciado, que esta próxima temporada podría ser especialmente activa debido a las aguas tan cálidas que se están registrando en el vecino océano. La temperatura del mar es la más elevada de las últimas dos décadas.

Los modelos muestran varias posibilidades sobre su trayectoria y una de ellas podría conducir al ciclón hacia el norte, ser absorbido por la circulación general de la atmósfera en el hemisferio boreal y tomar rumbo a hacia Europa. «Hay una elevada probabilidad de convertirse en el primero de temporada. Como se va a mover hacia el noroeste, entrará rápido en la zona de los oestes y se moverá hacia la península Ibérica. En el tránsito probablemente se vea absorbida por el área depresionaria del sur de Groenlandia. Será interesante seguirlo», apunta el meteorólogo Juan Taboada.

No se descarta incluso que el sistema de bajas presiones se transforme en borrasca mediante un proceso conocido como extratropicalización y pueda acabar dejando algunas precipitaciones en Galicia. De momento, esto es solo un escenario probable, aunque ni mucho menos seguro.

Una de las diferencias fundamentales entre un huracán y una borrasca de toda la vida es que el primer fenómeno tiene un ojo o zona de calma, mientras que las bajas presiones de las latitudes medias presentan una estructura alargada o frente, donde se concentra la lluvia que suele descargar en Galicia con tanta generosidad.