Crecen las peticiones de ayuda psicológica

El Colexio de Psicoloxía pone en marcha dispositivos de atención para diferentes colectivos y así afrontar situaciones de estrés, miedo, malestar o duelo en una situación excepcional


Cuando hay opresión en el pecho, palpitaciones, mareo. Cuando aparecen pensamientos negativos. Ahí es el momento buscar ayuda psicológica, que dará unas pautas para manejar esta situación excepcional que ha puesto del revés las rutinas de millones de personas. Una de esas ayudas llega del Colexio de Psicoloxía de Galicia, que desde el inicio de la pandemia ha visto cómo aumentan las peticiones de diferentes colectivos para gestionar la situación de la mejor manera posible. Porque la salud emocional también es fundamental

Con el colegio profesional se han puesto en contacto, por ejemplo, el colectivo de transporte y de las residencias de personas mayores, azotadas por la pandemia, También desde los centros educativos, que piden orientación para esta etapa como para que vendrá después del confinamiento, porque habrá niños y niñas que se hayan tenido que enfrentar, por ejemplo, a la pérdida de un ser querido y afectados por el impacto psicológico que tiene esta situación. 

El Colexio también constata un incremento en las peticiones de ayuda por parte de mujeres que ven como la situación de violencia machista se está agravando con el confinamiento. Y además, muchos ayuntamientos están poniendo en marcha servicios de atención propios ante la presión que tienen los servicios sociales. Muchos concellos no cuentan con profesionales de la psicología y han visto que ahora los necesitan. 

«No persoal sanitario, acumúlase o estrés de estar continuamente en alerta e o medo a chegar á casa e contaxiar, porque moitos teñen persoas vulnerables». Es la situación más habitual entre el personal sanitario desde el inicio de la pandemia. Lo explica Ana Núñez Rubines, coordinadora del grupo de intervención psicológica en emergencias y catástrofes del Colexio de Psicoloxía de Galicia. Para paliar el malestar psicológico que esta situación excepcionalmente anormal está produciendo en diferentes colectivos, el grupo, conformado por unos 80 profesionales, comenzó a trabajar el 10 de marzo para aportar pautas de cuidado emocional y psicológico.

En colaboración con los colegios profesionales de enfermería y farmacia de A Coruña, el Colexio de Psicoloxía acaba de poner en marcha un servicio de apoyo psicológico para los colegiados, en primera línea durante la pandemia. Además de proporcionar pautas concretas para afrontar la situación que están viviendo, los profesionales pueden requerir atención psicológica a través del teléfono o del correo electrónico

Las situaciones de malestar psicológico o emocional no solo afectan al personal sanitario, también a las personas enfermas y a sus familiares, que se encuentran en una situación totalmente excepcional y que impide poder ver y comunicarse a enfermos y familiares. En esta situación se hace muy complicada la gestión de la pérdida. «Dánse situacións de familiares que levan a alguén a hospital e non o volver ver máis. Non poden despedirse nin nada. O seguinte que ven son unhas cinzas que teñen que ir recoller. Iso é moi duro para a xente», explica Núñez Rubines. Y no solo el momento de la muerte, sino todo el proceso de aceptación, porque quedan truncados los rituales que permiten avanzar en el proceso psicológico de duelo y mantener un cierto control de una situación incontrolable.

«As visitas dos veciños, da familia, ese contacto físico axuda a repoñernos. Incluso os rituais relixiosos axudan, porque sabemos o que vai pasar e como vai ser todo o proceso, e iso axuda a aceptar a morte. Todo iso, agora, está interrompido». Tampoco es posible ver al ser querido en el ataúd, un momento que permite hace real la pérdida. Toda esta quiebra de los rituales asociados a la muerte pueden llegar a enquistar el duelo.

¿Qué hacer entonces? Ana Núñez recomienda crear nuevos rituales. Decirle a una fotografía todo lo que se siente. O escribir una carta. O en el caso de los niños y niñas, hacer un dibujo. «Algo que nos axude a despedirnos para que non nos quede nada que dicirlle». Y una vez sea posible, recuperar el ritual: si se es religioso, celebrar una ceremonia, por ejemplo.

Mantener la rutina, que da seguridad, es clave en general para superar una situación de estrés emocional para todo el mundo, incluidos los más pequeños. Aunque depende de la personalidad de cada niño y niña, la recomendación que da Núñez Rubines es «ter moi pautadas as actividades do día». De nuevo, rutina: un tiempo para hacer las tareas escolares, otro para jugar, otro para contactar con amistades y que compartan como están viviendo el confinamiento, e incluso aprender pequeñas tareas domésticas. Y compartir tiempo. «Isto podémolo ver como unha oportunidade de ter máis contacto».

Domingo de limpieza en la calle Rosalía de Castro de Vigo. Esas ventanas quedarán relucientes gracias al confinamiento. Los gallegos no pierden el tiempo en sus casas
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Lo mismo para las personas adultas, sometidas a situaciones de miedo, ansiedad e incertidumbre  en las que pueden asaltar pensamientos negativos encabezados por un no puedo o no soy capaz. «Nestas emocións inflúe moito o xeito no que afrontamos a situacion», explica la psicóloga. Si se ve como una oportunidad para contactar con la familia, para hacer tareas pendientes en el hogar, leer... «Pero hai xente que o vé como unha privación de liberdade. Aí aparecen as situacións de agobio» y los pensamientos negativos. «Isto é unha situación que ten un principio e un final e deixar o non son capaz. Si que somos capaces. ¿Cantas veces pensamos que non iamos poder e ao final fixémolo?»

Ocupar el tiempo, mantener la actividad y las rutinas y no tirarse en el sofá y abandonarse es fundamental. Ana Núñez lo resume en dos palabras: Autoprotegerse y autocuidarse. Tener en cuenta todas las medidas de higiene para no contagiarse y mantener un cuidado fisico, que tiene también un efecto psicológico: mantener la higiene diaria, vestirse, llevar una buena alimentación y respetar las horas de comida, mantener la actividad física. Y también aprovechar bien la tecnología y usarla para contactar con familia, amistades, con la gente del trabajo... 

Empleados de un supermercado agradecen a los vecinos su confinamiento
Empleados de un supermercado agradecen a los vecinos su confinamiento

Adaptación y readaptación

Ha habido que pasar un proceso de adaptación a esta nueva situación y mucha gente ya ha asimilado la situación y actúa en consecuencia en esta nueva normalidad, cada persona es diferente y puede ser que a las personas que antes tenían una intensa vida social y aquellas que han adoptado actitudes más pasivas durante el confinamiento tengan un proceso de asimilación más largo. 

Esto acabará. Y el final de confinamiento y de la pandemia y la recuperación de la vida anterior también requerirá una reconstrucción psicológica. Lo explica Ana Núñez, que cree que es posible que lleve días o semanas que la actividad anterior a la pandemia se recupere completamente. Quizá, dentro de un tiempo, estas semanas se verán casi como una ficción, una película. Mientras

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