Las curvas siguen disparadas

Italia registra 7.500 nuevos casos y no logra contener los contagios, mientras que en Estados Unidos se duplican los positivos en solo tres días


redacción / la voz

El Departamento de Protección Civil italiano abrió este sábado el grifo del optimismo con su actualización diaria sobre la propagación del COVID-19 en el país: la cantidad de nuevos positivos se reduce y la de muertos, también. Bajo el halo de esperanza brindado a una población que suma más de veinte días confinada en casa se escondía el repunte de casos totales confirmados, 7.532 más que el día anterior. Nunca hasta entonces se había registrado una cifra tan alta.

El retroceso en la cantidad de nuevos casos detectados, sin embargo, sí permite pensar en que el pico de contagios llegará pronto -las autoridades italianas lo fijaban para hoy o los primeros días de la próxima semana-. Además, 1.434 personas recibieron ayer el alta, el dato más alto hasta ahora y el doble respecto a ayer. Los ingresados en cuidados intensivos ascienden a 1.319, solo 27 más que el viernes. «Si no se hubieran adoptado medidas drásticas de contención, tendríamos otros números y las instalaciones de salud que ya se encontraban en condiciones críticas habrían estado en un estado dramático», reivindicó el jefe de Protección Civil de Italia, Angelo Borrelli, tras informar sobre los datos de un país que ha superado ya las 10.000 muertes y rebasa los 92.000 diagnosticados.

Italia sigue sin doblegar la curva de contagios. A su estela, considerando que el virus comenzó a multiplicarse antes en el país transalpino, prácticamente medio mundo lucha con escaso éxito por contener al COVID-19. Ya son más de 650.000 los enfermos en todo el planeta y el crecimiento seguirá exponencial en las próximas semanas, con Estados Unidos, por ejemplo, duplicando el total de casos en solo tres días.

Una evolución exponencial

La mayoría de los gráficos que muestran la evolución de los contagios son de tipo lineal, siguiendo una escala natural que va ofreciendo el número de casos totales a lo largo de los días. Sin embargo, este tipo de visualizaciones dificulta observar el impacto real de la propagación del virus. Sí lo permiten las escalas logarítmicas -como las que se observan en el gráfico de esta página-, donde los datos se comprimen para capturar la evolución real de la pandemia en varios países. A partir del primer caso, el brote epidémico se multiplica. De esta forma, por ejemplo, cien personas pueden contagiar a otras cien y, así, sucesivamente. La escala logarítmica representada aquí retrata la naturaleza exponencial de los contagios en cada país.

En el eje vertical, la distancia entre 100 y 1.000 casos es similar a la brecha existente entre 1.000 y 10.000. Las líneas se disparan al inicio y, en su punto final, muestran la tendencia que adquiere el número de contagios. En el caso de Estados Unidos, la curva indica que el pico de casos está aún lejos de alcanzarse.

Tanto en Italia como en Francia, las líneas comienzan a trazar una curva más plana, que indicaría que la enfermedad está por fin estabilizándose. El ejemplo del objetivo que todos los países ansían alcanzar lo pone Corea del Sur, que logró doblegar la curva y apenas ve incrementado su número de nuevos positivos desde hace varias semanas. Cuando la evolución de las líneas es recta, los casos están creciendo exponencialmente a un ritmo constante, lo que implica que los contagios se multiplican en cuestión de días. En esa circunstancia se sumen aún Italia, España y Estados Unidos, donde los nuevos positivos continúan doblándose cada tres jornadas.

Aumentan las pruebas

Uno de los elementos que está elevando el número de casos a nivel global es el esfuerzo de los países en detectar posibles positivos por el nuevo coronavirus. En el caso de Italia, la cantidad de pruebas realizadas llega ya a los 429.526 test. Solo en las últimas 24 horas se han realizado 35.447. Esta proporción permite realizar los análisis al 0,7 % de la población. La inversión en prevenir la propagación de la enfermedad de esta forma se probó con éxito en Corea del Sur, donde durante los primeros días se realizaron 5.200 pruebas por cada millón de habitantes.

Lo mismo ocurre en Alemania. Allí, la rápida actuación de las autoridades sanitarias permitió reducir la letalidad del virus a uno de los índices más bajos del planeta. En Francia, donde se han prorrogado las medidas de confinamiento, se ha pasado de 5.000 pruebas diarias a 12.000 en solo una semana. La previsión es que, en mayo, se superen las 60.000 y, a partir de entonces, las 100.000. El jefe de Emergencias de Sanidad en España, Fernando Simón, consideró que la cantidad de pruebas realizadas podría estar permitiendo que se detecten «incluso más casos que en otros lugares».

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