Finsa y Castrosúa, las primeras industrias que recurrirán al ERTE

Los concesionarios de la ciudad también negocian esta vía para capear el temporal


santiago / la voz

El drástico frenazo de la actividad productiva y de servicios por la crisis del coronavirus ha generado una situación de parón económico generalizado, inédita hasta ahora en Santiago y su comarca, y que está abocando a decenas de empresas a enviar a sus trabajadores a casa bajo la fórmula del Expendiente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), una vía según la cual el empleado percibe del erario público el 70 % de la base reguladora, con un mínimo de 502 euros y un máximo de 1.412. Finsa, primer generador de empleo de la ciudad y su comarca, con 1.200 empleados en Compostela, es la primera gran industria que recurre a esta vía. El expediente está pendiente de concretarse con la representación sindical, con quien mantiene negociaciones.

La factoría de Santiago se halla en servicios mínimos, igual que las otras tres de Galicia, y tiene cerrado el parque de madera -el lugar donde recepciona la materia prima- hasta el próximo día 30. En esa instalación recibía diariamente 2.500 toneladas de materia prima. Castrosúa, con más de 400 empleados en Santiago, parará toda su actividad a partir del lunes, y se acogerá también a la fórmula del ERTE, medidas que está negociando con la representación sindical. El presidente, Juan Luis Castro, y la consejera delegada, Beatriz Castro, han enviado un carta a todos sus clientes en la que anuncian que se mantendrán servicios mínimos de atención y anuncian que, una vez reiniciada la actividad, pondrán «el máximo empeño para reanudar los compromisos». Todos los concesionarios de la ciudad, completamente parados, están ultimando también cómo acogerse a esta vía. Entre Caeiro, Yáñez, Amiocar y Noyamóvil suman algo más de 200 puestos de trabajo. De momento, otras aguantan, como Televés, que tiene buena parte de su negocio dedicado a la telecomunicación, un servicio esencial en estos tiempos. La empresa ha tomado medidas internas, como multiplicar por dos los turnos para reducir el número presencial de personas, además de impulsar del teletrabajo para todo el personal que no es de fábrica. Urovesa tampoco se acogerá por ahora al ERTE, «salvo que la situación se prolongue», en palabras de Justo Sierra, su director general. «Nuestro objetivo es mantener la plantilla; hemos adoptado protocolos más restrictivos, y desde el lunes pasado, todo el personal que puede teletrabaja; en la fábrica la actividad está al mínimo imprescindible, trabajando en grupos pequeños y separados, por turnos», aclara.

Cortizo tampoco contempla por ahora acogerse al ERTE. Está produciendo con normalidad y mantiene el suministro de materia prima, pero ha extremado las medidas de seguridad entre el personal.

Las regulaciones de empleo ya afectan a la hostelería y a la pequeña empresa compostelana

Cerrada a cal y canto, la hostelería local ve con preocupación el futuro. Sobre todo porque se desconoce cuánto durará esta situación. Algunos negocios ya se han acogido a la regulación temporal de empleo de sus trabajadores para salvar momentáneamente la coyuntura. Es el caso de las Bodeguillas, con establecimientos en San Roque, Santa Marta y San Lázaro. La empresa ha presentado un ERTE para 40 empleados. No es el único caso del sector. También lo ha hecho el Hotel Congreso, del municipio de Teo, con treinta trabajadores afectados.

Aramark, una empresa que ofrece servicios de comida y administración de instalaciones a hospitales, universidades, distritos escolares, estadios y otro tipo de negocios, también ha presentado un ERTE para 75 trabajadores. A la lista de empresas con un expediente en marcha en Santiago y su entorno se suman otras firmas de distintos sectores como Next House (12 empleados) y Regueria, de la rama de recambios a talleres y concesionarios, con 80 trabajadores.

Precisamente, en ese sector hay otras firmas pendientes de ver qué pasos dar en los próximos días, en función de  cómo pueda resentirse su actividad, en la medida en que son también claves para el sector del transporte de mercancías. Es el caso de Otero Caritón, con 31 empleados, que todavía no ha tomado una decisión sobre si recurrirá finalmente al ERTE, a pesar de que UGT, erróneamente, la incluyó en una lista de empresas que lo había presentado. Una relación en la que también se incluía de forma equivocada a la tecnológica Plexus y a las empresas Calefón y EAT Rey Fernando, según ha reconocido la propia organización sindical. 

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