El miedo al contagio y la prevención han alejado a los pacientes del servicio del Hospital do Salnés. En el centro de salud de San Roque se han inutilizado asientos con cinta para garantizar que la gente no espere consulta junta
19 mar 2020 . Actualizado a las 15:53 h.La crisis de la distancia. Cuando todo esto pase, se nos hará extraño pensar en esa separación de seguridad que ya estamos empezando a interiorizar. La mantenemos en las colas que debemos hacer. La mantenemos, incluso, cuando nos cruzamos a alguien en una acera demasiado estrecha y una simple mirada sirve para determinar quien se para, quien se aleja para evitar el roce o, simplemente, una proximidad excesiva. En el centro de salud de San Roque, se han inutilizado con cinta carrocera varios asientos para garantizar que, quien hasta allí acude, no cae en la tentación de sentarse junto a alguien. Aunque en el centro médico la actividad está bajo mínimos. También en el servicio de Urgencias del hospital do Salnés, donde la media de atenciones diarias ronda el medio centenar. Lo habitual, a estas alturas del año, es que sean unas 120 las personas que utilizan el servicio. Hasta 160 pacientes pasaban por el servicio con el pico de la gripe, que nos parece un mar menor y muy lejano visto como se nos han complicado las cosas en las últimas semanas. El miedo al contagio y la prevención han alejado a los pacientes del hospital do Salnés.