Vacas cachenas en Teruel para desbrozar y hacer cecina de lujo para países árabes

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

SOCIEDAD

ALBERTO LÓPEZ

Una empresa adquirió 120 ejemplares en Muras, Triacastela y Xinzo para criar bueyes

27 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La calidad de la carne de cachena, una raza de vacuno que figura entre las autóctonas en peligro de extinción, y su rusticidad llamaron la atención a la empresa Terra Ibéricas Desarrollos, de Teruel, que forma parte del grupo Tervalis, líder europeo en nutrición animal. Se plantea criar machos castrados en sus fincas para sacrificarlos a los cuatro años como bueyes. Las partes de mejor calidad, como los chuleteros, quieren comercializarlas en fresco. Con las patas y los lomos tienen previsto elaborar una cecina exclusiva, secada en las mismas condiciones que el jamón ibérico, para poder sacar al mercado un producto gourmet. El plan inicial es vender estas piezas ahumadas a los países árabes, según explicó Honorio Canceller, veterinario del grupo, que fue quien se encargó de seleccionar los 120 ejemplares que pastan ya en fincas del Maestrazgo de Teruel. Los potenciales clientes en estos países serán los mismos que los de su línea de fertilizantes.

Los 120 ejemplares de cachena -60 vacas nodrizas y 60 terneros destetados- los compraron en ganaderías de Triacastela y Muras (Lugo) y de Xinzo de Limia (Ourense). En el lote figura una hembra de 18 años con la que pretenden realizar las primeras pruebas de cecina de esta raza a nivel industrial para testar que los resultados son los esperados.

La compañía de Teruel, que forma parte de un grupo que factura 450 millones de euros, se fijó en el mercado árabe, donde ya está introducida, para la venta de este producto exclusivo, la cecina de cachena. Lo hizo, según explicó Canceller, porque las creencias religiosas de sus habitantes les impiden consumir carne de porcino, por lo que pretenden ofrecerle algo muy similar al pernil de ibérico, pero de vacuno.

Vacas bombero

El plan de la empresa de Teruel es destetar los terneros machos al año, castrarlos y devolverlos al rebaño, hasta que cumplan los tres años. Durante el cuarto año, según Canceller, les proporcionarán un alimentación suplementaria, a base de ensilados, que dará consistencia y cuerpo a la carne.

Según Canceller, la compañía de Teruel se fijó también en la cachena por su rusticidad. Son ejemplares que no necesitan mucho alimento y que no son exquisitas a la hora de alimentarse. Pretenden utilizar estos ejemplares como vacas bombero en las 3.000 hectáreas de terreno de las que disponen y en la que pastan rebaños de las razas angus y avileña. Con su aparatosa cornamenta, que usan para irse abriendo paso entre los matorrales, las vacas gallegas pueden pastar en zonas del monte que resultan inaccesibles para otras razas.

El veterinario está convencido de que las cachenas van a limpiar el monte de tal forma que después de su paso nacerá pasto más fresco para las otras dos razas, cuya carne comercializan a través de su marca Delicater.

Los planes de la empresa de Teruel van más allá. Pretenden inscribirse en el libro genealógico como productores y dar pasos para potenciar y mejorar la raza desde esta provincia, según explicó el profesional.

El veterinario constató que había tenido dificultades para encontrar cachenas adultas en Galicia porque el mercado es escaso debido a las ayudas de la política agraria común. Las terneras tampoco abundan porque las dedican a la recría.