La arquitectura del genoma determina el destino de las células

r. r. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Chema Moya | EFE

El trabajo, realizado en España, supone un gran avance en la comprensión de la regulación genética

16 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La naturaleza no es caprichosa. Todo tiene un porqué. Y la disposición del genoma, el libro de instrucciones de la vida, también. La arquitectura de nuestro ADN no es fruto del azar, sino que su organización espacial juega un papel crucial en la expresión de los genes y, en consecuencia, en el destino de las células. Es lo que acaba de demostrar un equipo multidisciplinar de científicos del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona en un estudio, publicado en Nature Genetics, dentro del proyecto 4D Genome, una ambiciosa e innovadora iniciativa financiada con 13 millones de euros por el programa Synergy del Consejo Europeo de Investigación (ERC).

«Acabamos de destapar lo que podría ser solo el principio de un nuevo mecanismo crítico mediante el cual las células regulan la expresión de los genes», explica el coinvestigador principal del estudio, Marc A. Martín-Renom.

Se trata de un hallazgo notable de ciencia básica, pero que con el tiempo también podría tener aplicaciones en clínica. «Este nuevo descubrimiento -constata el científico- también podría ser fundamental para estudiar el desarrollo y para algunas enfermedades relacionadas con el desarrollo y el cáncer».

Los investigadores pretendían comprender cómo la organización espacial del genoma contribuye a las decisiones que toman las células. Es decir, querían saber si su arquitectura tenía una función biológica o simplemente se trataba de un efecto secundario fruto de la propia actividad del genoma, puro azar.

Reprogramación celular

Para establecer una conclusión usaron como modelo la reprogramación celular, un proceso que permite devolver a las células a la infancia, en este caso a los glóbulos rojos. En esta vuelta atrás hasta su etapa inicial llegan a un estado de pluripotencia, con lo que así se obtiene células madre con capacidad de convertirse, o diferenciarse, en cualquier tipo celular, desde una neurona a un eritrocito. En este proceso juegan un papel muy importante los llamados factores de transcripción, que son las proteínas que controlan la actividad de los genes y que los investigadores pudieron estudiar en detalle. Así lograron conocer la dinámica de la organización del genoma, comparando los cambios en su arquitectura. «Ahora sabemos que no podemos ignorar la organización a gran escala del genoma», dice el biólogo Enrique Vidal.