Antonio Maroño: «Somos víctimas de la burbuja»

El decano de los arquitectos de Galicia considera que el bonitismo es más dañino que el feísmo

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Antonio Maroño (A Coruña, 1965) es un hombre prolijo en el verbo. Se explica con mucho detalle. Especialmente sobre la profesión. Con amabilidad pero sin descanso argumenta a favor de los arquitectos, a quienes exculpa de la mala fama que se ha abatido sobre todo lo relacionado con la construcción. Así que dense por enterados.

-Vaya época para ser el representante de los arquitectos, ¿no?

-Cuando ganamos las elecciones no era mala porque parecía que las cosas no podían ir peor. Pero al final sí que fueron a peor, aún descendieron más. Hubo un pico de trabajo, entre los años 2006 y 2007. Ahora estamos en el 8% de aquel pico en visados de obra nueva, que no es el único parámetro que mide el trabajo, pero sí uno muy importante. Los arquitectos somos las mayores víctimas de la burbuja inmobiliaria, pero eso todavía no ha entrado en el imaginario de la gente.

-Esto del feísmo, ¿es una cuestión de mal gusto?

-Yo siempre digo que más dañino que el feísmo es el bonitismo. Esa gente que se gasta el dinero en todas esas cosas que dejan la casa hecha un adefesio. No creo que sea una cuestión de mal gusto. Ahora hay una cierta preocupación con la presentación de la guía de colores y materiales paisajísticos. Pero se puede entender como una preocupación superficial. El origen de cómo se enfoca un problema como ese está ahí: ¿cuál es tu primera necesidad? Quizás nos falta ese punto, pasar de la mentalidad de supervivencia al orgullo de lo propio.

-¿Hay un arquitecto en cada gallego?

-Sí. Pero no solo en cada gallego. Todos somos arquitectos porque todos modificamos el entorno. Y muchos somos de un sitio y sabemos que nuestros padres o nuestros abuelos se hicieron su casa con sus manos.

-Si la arquitectura es una de las bellas artes, ¿un arquitecto es un artista?

-Debería ser un artista, pero lo que es seguro es un técnico superpreparado con unas responsabilidades enormes.

-¿Cuál es su edificio favorito?

-Humm... Es muy difícil. ¿Puedo decir cuatro? 

-No esperaba menos.

-La casa natal de mi padre en Irixoa; el Guggenheim de Nueva York; el CGAC y el Palacio de Congresos de Santiago.

-¿Fue usted un buen estudiante? ¿Le echaron alguna vez de clase?

-No, no me echaron nunca. Y hasta que empecé Arquitectura tuve muy buenas notas. Luego ya me empezaron a caer por todos lados. Me di cuenta de que aquello eran las ligas mayores y de que había mucha gente mucho más inteligente que yo, ja, ja.

-¿Cocina?

-Cocino, sí.

-¿Sería capaz de hacer, por ejemplo, una empanada?

-Sí, claro.

-¿La ha hecho?

-No, pero se la vi hacer muchas veces a mi madre. Una vez le pregunté a mi abuela cómo sabía cuándo estaba lista la masa de las croquetas y me respondió que cuando la masa iba detrás del tenedor. Años después me vi en Glasgow un día con la necesidad de hacer una comida con lo poco que me quedaba en la nevera y me decidí a hacer las croquetas. Y allí me acordé de lo que me había dicho mi abuela. Y me quedaron de cine.

-¿Es futbolero?

-Sí. Soy del Dépor y del Barça porque cuando me empezó a gustar el fútbol fue cuando el Barça fichó a Cruyff. Al Dépor ya me llevaba mi padre. Ahora soy socio y llevo a mi hijo.

-¿Baila?

-Sí, sin problema. No tengo vergüenza, aunque sí tengo unas hernias discales que me limitan.

-¿Qué otras cosas le gusta hacer?

-Leer. Ficción. Sobre todo novela negra. Desde los clasiquísimos a otros más nuevos. Creo que el mejor trabajo del mundo sería que me pagaran por leer.

-Cuente aquí un chiste. O recite un verso, lo que prefiera.

-Cuento muchos chistes, pero creo que no se pueden reproducir en el periódico, ja, ja. Ahora tengo un compañero de trabajo más joven que no se sabe ninguno de los viejos, así que cuento chistes cada día. Pero vamos con los versos: [lo busca en el móvil] Galiza somos nós, a xente máis a fala, se buscas a Galicia, en ti tes que atopala.

-Por cierto, ¿por qué lleva dos móviles?

-Uno es personal, y el otro, del trabajo.

-Defínase en cuatro palabras.

-Yo soy padre... yo soy amigo... yo soy gallego y yo escucho.

-¿De qué se arrepiente?

-De no haber sido coherente con la idea de montar un estudio propio.

-Una canción.

-Personal Jesus en la versión de Johnny Cash.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Los hijos, la familia.

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