Microchips para los 3.000 porcos celtas que nacen cada año

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

SOCIEDAD

CARLOS CASTRO

Recogerán información sobre cada animal y sustituirán a los viejos crotales, que se perdían con facilidad

28 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El porco celta, cuya demanda está en aumento, con la incorporación al mercado de nuevas variedades gastronómicas como las hamburguesas, estrena microchips. Asoporcel, la asociación que vela por esta raza autóctona, está probando un nuevo sistema de identificación para estos animales, que lleva incorporada información, que se procesará a través de un lector para incorporarla al banco de datos que controla Asoporcel. Los primeros, de prueba, fueron colocados esta semana a dos camadas de una explotación de Muimenta, (Cospeito) una de cinco lechones de una semana de vida y otra de un mes. El director técnico de Asoporcel, Iván Rodríguez, al mismo tiempo que colocó los crotales a cada ejemplar, extrajo una muestra del cartílago de la oreja de un miembro de cada camada para remitirla a Xenética Fontao para su análisis.

Los resultados les permitirán constatar que los datos que aporta el criador sobre filiación son los correctos. El 90 % de la cabaña de reproductores de las 130 granjas de porco celta que están funcionando en Galicia ya están genotipados. En los últimos meses estuvieron extrayendo muestras de cartílago de la oreja o de pelo del rabo para las pruebas de ADN para poner en marcha un banco específico.

Difíciles de perder

La colocación del microchip es, según explicaron el presidente de Asoporcel, José Barreira, y el director técnico, un paso más en la trazabilidad y en el camino hacia mejorar la pureza de la raza. Una vez que el sistema supere el período de prueba -fundamentalmente constatar el funcionamiento correcto del lector de microchips y a qué distancia está operativo- la asociación de criadores de porcino los irá colocando a los ejemplares de las camadas que vayan naciendo.

El objetivo de Asoporcel es que los entre 2.500 y 3.000 ejemplares que nazcan para el próximo año y los que lo hagan a partir de ahora, lleven ya todos incorporado el microchip, que sustituye a los crotales. Estos eran muy fáciles de perder, sobre todo para los ejemplares que se crían al aire libre, en régimen extensivo, que son la mayoría. La desaparición del número de identificación por la pérdida del crotal o por su deterioro -muchos por mordeduras de otros ejemplares- suponía un problema para el ganadero.

Lectura a distancia

A cada lechón le colocarán en cada oreja un crotal redondo, más pequeño, difícil de morder y de arrancar que los actuales. Ambos llevan el número asignado al animal y solamente uno contendrá los datos que procesa el lector para incorporar a la base de datos de la asociación y al libro genealógico que gestiona esta.

Con el lector no será necesario capturar a cada ejemplar para verle el número de identificación, será suficiente con acercarle el lector.

Asoporcel facilitará a los productores los microchips para que los coloquen ellos. La asociación efectuará el seguimiento a través de los datos facilitados por los criadores, que tendrán cubrir una ficha de nacimiento, una declaración de cubriciones en cada parto y otra más con las altas y las bajas, dado que no todos los lechones sobreviven.