Arrancaron de manera valiente, con dos temas incluidos en su doble disco «Torre de Breoghán», un proyecto conjunto con la Orquesta Sinfónica de Galicia
26 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.¿Se pueden resumir 30 años en una noche? Es posible. Está al alcance de muy pocas formaciones. Más que probablemente, se podrían contar con los dedos de una sola mano. Luar na Lubre es una de ellas. Ayer lo demostraron en la praza da Chousa de Combarro, en Poio. Un ejercicio perfecto entre música y arte, entre la novedad y lo clásico, entre Galicia y el mundo. El Festifolk Poio, incluido dentro del programa de la 16.ª edición de la Festa do Mar, no necesitó de más grupos que uno. No solo fue suficiente, fue mucho más que ello. La trayectoria de la banda gallega los ha llevado de ruta por más de 25 países. No era su primera vez en Combarro, pero Luar na Lubre juega con la exclusividad, con saber a ciencia cierta que cada uno de sus conciertos es un viaje personal, diferente, pues se aprovechan de la sonoridad y la latencia del propio espacio.
Arrancaron de manera valiente, con dos temas incluidos en su doble disco Torre de Breoghán, un proyecto conjunto con la Orquesta Sinfónica de Galicia. Abierto el espectáculo, la formación liderada por el gaiteiro Bieito Romero no se guarda nada, la melodía de Chove en Santiago, su más famosa composición, fue recibida con cariño por parte de un público atento y curioso.
Luar na Lubre entiende la naturaleza del directo al aire libre, y teje un repertorio a medio camino entre su repertorio más clásico, temas como O son do ar o Tu gitana, y los de su último trabajo, Extra Mundi, publicado en el 2015. La magia estuvo presente, vive en esas melodías gallegas que conquistaron el mundo. Ayer se ganaron Combarro, que no es un logro menor.