Un establecimiento de A Coruña las sirve frescas o fritas, de morcilla, chipirón boletus, chistorra y hasta de chocolate
13 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Incluso en las nuevas tendencias somos clásicos y patrios. Las croquetas más demandadas son las de jamón y las de centollo en el establecimiento Croqueta y Presumida de A Coruña, el primero de la cadena abierto en Galicia y que tiene como objetivo convertir este producto en el nuevo snack.
La propuesta de este despacho de comida situado en Riego de Agua, a escasos metros de la plaza de María Pita, y que presume de ofrecer productos caseros y artesanos, está en apostar por uno de los manjares más demandados a la hora de picar en un restaurante. Lo hace buscando atender tanto la demanda de quien quiere el producto fresco para cocinarlo cuando vaya a casa como la del que prefiere adquirir las croquetas ya fritas. «El tiempo aún no acompañó, pero hemos diseñado unas barquetas para facilitar que se puedan ir disfrutando por la calle», explica Santiago Fernández, que destaca que lo que buscan es implantar esta opción en A Coruña, para que se tome a Croqueta y Presumida como un lugar de comida para llevar.
El establecimiento, que también comercializa otros platos de comida preparada, ofrece trece variedades distintas de croquetas bajo el concepto de salado y así, además de las de jamón y centollo, también se pueden comprar de morcilla, verduras, puerros y gambas, chipirón, bacalao, huevo y york, pollo de caserío, carne con piquillo, hongo boletus, chistorra, chuleta y queso Idiazábal.
Lo que supone una oferta distinta en este tipo de producto es que también cuentan con una variedad en dulce: croqueta de chocolate, que ha sido diseñada por el maestro chocolatero Rafa Gorrotxategui. «La gente va poco a poco pidiéndolas y gustan mucho», reconoce Santiago Fernández, que apunta que los clientes aún se muestran cautos con esta especialidad. Las cajas de croquetas pueden resultar el regalo perfecto para una celebración o para resolver una comida y por ello las frescas se comercializan en envases de 12 unidades (5,50 euros) o de 24 (9,95 euros), mientras que quien opte por llevarlas ya preparadas puede adquirir raciones de dos unidades fritas por 1,80 euros, de cinco (3,95 euros) o de diez (7,5 euros).