La cumbre del clima avanza hacia un pacto sin resolver los temas peliagudos

r. r. garcía REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

DOMINIQUE FAGET | AFP

El borrador presentado ayer supone un gran avance, pero deja mucho por hacer

10 dic 2015 . Actualizado a las 07:46 h.

«Hemos hecho progresos importantes, pero aún nos queda mucho por hacer». El ministro francés Laurent Fabius, presidente de la cumbre del clima de París (COP21), resumía con esta frase el estado de las negociaciones para lograr el primer acuerdo global para frenar el cambio climático. Por primera vez, los ministros que participan en la conferencia lograron acordar un borrador que sirva de base para el pacto definitivo, a falta de dos días para concluir las negociaciones. Nunca con anterioridad se había avanzado tanto en las negociaciones a estas alturas, lo que puede permitir que, por primera vez, no solo se logre un acuerdo, sino que se geste en el plazo establecido, ya que lo habitual es que las reuniones se prolonguen uno o incluso dos días más.

Cada vez está más cerca, según Fabius, un acuerdo «jurídicamente vinculante, ambicioso y perdurable», pero este optimismo también tiene un importante contrapunto: los temas más sensibles y peliagudos de las negociaciones siguen sin resolverse y no se han incluido en el borrador, que se redujo de 43 a 29 páginas y con muchas menos opciones para debatir. Es el caso de la diferenciación de responsabilidades en el calentamiento global; de la financiación de las medidas preventivas y de atenuación de los impactos; y del nivel de ambición en lo que respecta a la limitación del aumento de las temperaturas y la reconversión de las economías dependientes de energías fósiles. Sobre este último aspecto el borrador deja abiertas tres opciones: +1,5 grados con respecto a los niveles de la era preindustrial, +2 grados y «bien por debajo de los 2 grados».

Son cuestiones que aún requerirán de arduas negociaciones, pero en esta ocasión, a diferencia de Copenhague, los países parecen ser conscientes de su responsabilidad histórica, a lo que hay que añadir el peso en las negociaciones de Estados Unidos, algo que nunca se había visto. «Si la comunidad internacional no es capaz de unirse y sigue rechazando actuar ante estas amenazas seremos responsables de un fracaso colectivo y moral de consecuencias históricas», aseguró el secretario de Estado de EE.UU. Kerry, quien anunció que su país doblará para 2020, hasta 2.300 millones de euros anuales, la ayuda pública que concede a los países en desarrollo para que pongan en marcha políticas de adaptación al cambio climático.

Otra noticia positiva fue la alianza entre la Unión Europea, EE.UU. y decenas de países en desarrollo a favor de sellar un acuerdo «ambicioso».

Los glaciares de Groenlandia retroceden a una velocidad récord

Los glaciares de Groenlandia se están retirando de forma acelerada y un nuevo estudio calcula que lo hacen por lo menos dos veces más rápido que en cualquier otro momento de los últimos 9.500 años. El trabajo, publicado en Climate of the Past, también ofrece nueva evidencia de cómo los glaciares son sensibles a la temperatura, lo que demuestra que respondieron a períodos anteriores de enfriamiento y calentamiento abrupto, algunos de los cuales podrían haber durado únicamente décadas.

Para realizar un seguimiento de cómo los glaciares crecieron y se redujeron con el tiempo, los científicos extrajeron muestras de sedimentos de un lago glaciar que proporcionó la primera observación continua del cambio glaciar en el sureste de Groenlandia. Luego compararon los resultados con muestras similares de Islandia y la isla de Baffin de Canadá para obtener una visión regional. «Hay respuestas internas dentro del sistema climático que pueden hacer que los glaciares crezcan y se encojan en escalas de tiempo muy cortas. Son realmente sistemas dinámicos, sobre lo que no hemos tenido mucha evidencia previa», dice el estudio.