Eliseo Castro: «Los drones pueden asustar a las mensajeras y causarles accidentes»

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

M.MORALEJO

La desorientación afecta a estas palomas, capaces de cruzar España en un solo día

02 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Todo un apasionado de las palomas mensajeras, el vigués Eliseo Castro López preside la Federación Columbófila Galega. Su discurso se basa en la defensa de un ave con el vuelo cada vez más condicionado por las telecomunicaciones y por la irrupción de los drones.

-¿Cuál es el papel de la colombofilia hoy en día?

-La paloma mensajera de competición, al perder recientemente la protección legal con que contaba, adscrita al Ministerio de Defensa, y al ser sustituida por modernos sistemas de telecomunicación, ha pasado a tener un papel deportivo. Pero sin perder ni un ápice del carácter lúdico que para el criador supone lograr cada vez mejores y más veloces atletas, mejor adaptados a la época que les ha tocado vivir, ya que son esos sistemas de comunicación, con las radiaciones que emiten, los causantes de la desorientación de muchas mensajeras en su regreso al palomar. Cualquiera que encuentre una perdida o extenuada puede notificarlo en la web www.fcolumbofilagalega.com.

-¿Cómo se adiestra una paloma para que entregue mensajes?

-No deja de ser un animal de costumbres que tiende a hacer siempre lo que le facilita comida, bebida, protección y descanso. ¿Por qué se esfuerza en volver a su palomar? Precisamente por eso: no está habituada a buscar comida en las calles ¿Qué hace el criador? Trata de inculcar en la paloma el hábito rutinario de regresar, soltándola cada vez un poco más lejos. La combinación de todo esto con la capacidad innata de orientación del ave hace el resto.

-¿Qué distancia pueden recorrer y en cuánto tiempo?

-Una paloma está en condiciones de atravesar la Península en una jornada; unos mil kilómetros. Por ahí andan los récords. Pero luego entran en juego varios factores: estado de forma, viento, altas temperaturas, tormentas, cruces con otros grupos de mensajeras, halcones y azores... Muchas han hecho el recorrido de Gerona o Lloret de Mar a Galicia en el día. Pero en mi caso, solo he tenido una paloma que, soltada en Gerona a las 6.30 horas, fue controlada a las 22.00 en mi palomar de Vigo, a una velocidad media superior a un kilómetro por minuto. En distancias más cortas son frecuentes registros de 1.500 metros por minuto.

-¿Qué cuidados necesitan?

-Como atletas que son, requieren una alimentación adecuada y una preparación metódica para el esfuerzo que se les va a pedir. Y un palomar seco, bien ventilado y orientado. Aun así, hay atletas de élite y mediocres, así que los resultados pueden no acompañar. El temperamento de la paloma tiene también un papel preponderante. Las hay que se entregan fácilmente cuando se les demanda un sobreesfuerzo, y otras que luchan hasta morir literalmente en el intento, viendo reducida su masa corporal a unos pocos huesos y un montón de plumas.

-¿Serán los drones las nuevas palomas mensajeras? ¿Cómo afectan a las aves estos aparatos de vuelo bajo?

-Lo uno es negocio, y lo otro, pasión. Cuando juegas con un ser vivo, juegas con sentimientos y motivaciones, y no vale que le pongas más o menos gasolina o le marques bien las coordenadas. El colombófilo entiende, cuida y mima al ave. En cuanto al vuelo, es cierto que los drones pueden afectar a las mensajeras, porque pueden causar accidentes, entorpecerlas, asustarlas e incluso truncar un buen final de carrera. Los nervios se les ponen a flor de piel... o de pluma.