Homenaje al coupé de los 70

Javier Armesto Andrés
javier armesto REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

BMW reedita el 3.0 CSL, un automóvil que arrasó en los circuitos europeos gracias a su aerodinámica y bajo peso

26 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

No todo es Ferrari, Porsche o Corvette. En la historia del automovilismo hay un sitio destacado para modelos como el BMW 3.0 CSL, un coupé que arrasó en los circuitos del Campeonato de Europa de Turismos, donde se alzó con el título en cinco ocasiones entre 1973 y 1978. De diseño discreto y elegante, las siglas CSL significaban Coupé Sport Leichtbau (coupé, deportivo y ligero). Gracias al uso de aluminio para el capó, el maletero y las puertas, a unas ventanas de plexiglás y a un equipamiento rigurosamente reducido a lo más esencial, pesaba 200 kilos menos que su modelo hermano, el BMW 3.0 CS, del que derivaba.

El coche rendía inicialmente 180 caballos de potencia, aunque posteriores versiones aumentaron hasta los 206, una cifra considerable para la época. Para mejorar su aerodinámica se le dotó de un aparatoso alerón trasero que hizo que fuera conocido como el batmóvil. El CSL fue el primer producto de la filial deportiva de la marca bávara BMW Motorsport, cuyos modelos se distinguen fácilmente por la letra M adosada a su carrocería.

La firma de Múnich ha querido homenajear a este automóvil clásico y ayer presentó el nuevo BMW 3.0 CSL Hommage, un ejercicio de diseño que supone un guiño a los logros de ingeniería ejemplificados por su antecesor. «Con una estructura ligera y unos materiales modernos, trae consigo el carácter del modelo anterior hasta el siglo XXI, con una apariencia nueva y excitante», dice Adrian van Hoodyonk, vicepresidente sénior del equipo de diseño de BMW.

El aluminio ha dejado paso a la fibra de carbono o plástico reforzado con fibra de carbono (PRFC), que ofrece un nivel óptimo en la relación peso/resistencia. La carrocería alargada incluye los distintivos deflectores de aire, potentes pasos de rueda y alerones en el techo y la zaga del coche. Estos elementos son clave para permitir que el aire fluya de manera óptima por sus laterales. El deflector frontal ventila el compartimento del motor, mientras que las aletas de las ruedas posteriores aseguran un óptimo flujo de aire. El alerón grande aumenta la presión sobre el eje motriz trasero y, con ello, mejora la transmisión de potencia.

Interior al mínimo

Reducido al mínimo, el interior del BMW 3.0 CSL Hommage presenta un diseño ligero y hace que su carácter de carreras sea claramente tangible. Todos los elementos están ahí por verdadera necesidad, cada pieza tiene un diseño de alta calidad, estructura y función relacionadas con la conducción.

Otros detalles de diseño y tecnología son la luz láser en los faros y tiras de LED en el alerón, o las llantas de aleación de 21 pulgadas en color negro mate. «Es un icono de estilo, resume Karim Habib, jefe de Diseño en BMW.