Unos cuarenta alumnos de un instituto de Santiago se sometieron a las pruebas PISA de la OCDE
14 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Las pruebas PISA examinan el nivel de los alumnos de quince años en 65 economías y países. Lo hacen cada tres años y en áreas clave, como son la comprensión lectora , las matemáticas y las ciencias. Aunque siempre se evalúan las tres competencias, en cada edición se hace hincapié en una de ellas. En el 2015 la elegida ha sido la ciencia. En España harán las pruebas 40.000 estudiantes, de los que 1.600 son gallegos. Algunos se enfrentaron ayer a este examen, y salieron encantados con el sistema.
El Instituto de Educación Secundaria Xelmírez II de Santiago fue uno de los centros elegidos para llevar a cabo la evaluación. Lo cierto es que toda la organización se mantiene con una discreción que roza el mutismo. Aunque profesores y alumnos sabían que eran un centro seleccionado, hasta el pasado viernes desconocían la fecha exacta en la que vendría el personal externo para coordinar los ejercicios. «Nos dieron a elegir el 14 de mayo o el 15, y claro, aquí el 15 es festivo local, así que no tuvimos mucha opción», explican desde el equipo directivo.
Preguntas diferentes
A los estudiantes no se les dijo que hoy tendrían las pruebas para no influir en la preparación, «y teníamos un examen de Lengua Española», explica Marta Llovo, alumna de cuarto de ESO, como la mayoría de los que hicieron las pruebas, los nacidos en 1999. Al final, el examen se trasladó al lunes y ayer realizaron los tres bloques de las pruebas PISA, de sesenta minutos cada uno, con pequeños descansos entre ellos.
Una de las diferencias de esta evaluación en relación a los exámenes ordinarios es que aquí todo se hace con el ordenador. A los estudiantes solo se les dio una tarjeta con sus claves de identificación, y un folio en blanco por si querían apuntar algo. La otra diferencia es que los bloques no son temáticos, sino que combinan todas las áreas, comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Y la tercera diferencia es que no tuvieron las mismas preguntas. «Teníamos cuestiones diferentes, aunque a veces coincidían algunas de las preguntas, pero en distinto orden», dicen.
Se trata de una evaluación en la que hay muchas respuestas tipo test, pero con preguntas largas que exigen ejercitar la comprensión lectora: «Eran textos de leer mucho, se centraron mucho en la comprensión lectora», dicen Marta y sus compañeras Laura Prado y Lucía Liñares; «teníamos que prestar mucha atención», concluyen. En algunas también se pide al alumno que justifique su respuesta, y las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental en esta prueba. «Los ejercicios tenían muchas simulaciones, por ejemplo, en uno que preguntaban sobre un tsunami, en función de la respuesta elegida veías lo que iba pasando; y lo mismo con mezclas en las que ibas añadiendo elementos y aparecía en la simulación lo que ocurría».
En los ejercicios también trata de medirse la capacidad de organización del alumno. Por ejemplo, una de las participantes tuvo que coordinar tareas en un chat para que distintos personajes pusiesen en marcha una película.
Mejor con el ordenador
¿Resulta complicado PISA para los alumnos? En teoría, no. «Son más fáciles que los exámenes que tenemos todos los días, aunque también influye que en este caso apenas estás nervioso», explican. Dani, Jose y Álvaro coinciden: «No es más difícil que un examen normal», apuntan. Jose anima a sus profesores a que sigan métodos similares: «É moito mellor así, utilizando o ordenador, e ademais, case todas as probas son tipo test».
Con este optimismo el resultado de los alumnos de este instituto elevará el listón de la media gallega. Aunque los propios estudiantes acaban dudándolo: «¡Uy!, hay gente que puso las respuestas a boleo y respondió casi como una quiniela», dicen.
Los resultados tardarán en conocerse, pero lo cierto es que Galicia siempre se sitúa por encima de la media estatal. En el último informe, cuyas pruebas se hicieron en el 2012, ocupó el quinto puesto en ciencias; el sexto en comprensión lectora y el décimo en matemáticas. Eso sí, España está por debajo de la media de los países de la OCDE.