Francisco Gómez-Ulla: «La cirugía de catarata ya permite que el paciente no necesite gafas»

Elisa Álvarez González
E. Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

XOÁN A. SOLER

Dice Gómez-Ulla que cada vez más gente demanda operarse de presbicia

14 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Catedrático de oftalmología y director del instituto oftalmológico que lleva su nombre, Francisco Gómez-Ulla (A Coruña, 1953) asegura que la cirugía del ojo ha avanzado muchísimo. El futuro, que ya es presente, camina hacia la cirugía de la presbicia y las lentes trifocales, que permiten a los pacientes con cataratas no usar gafas tras la operación, o solo de forma puntual.

-¿Por qué se produce la catarata?

-La catarata más frecuente se produce por la edad. Si todos viviésemos cien años, probablemente todos tendríamos que operarnos de cataratas. Hay otras asociadas a enfermedades generales, congénitas, o incluso profesionales, como la de los sopladores de vidrio, pero el 90 % están asociadas al envejecimiento.

-¿Cuáles son los síntomas?

-Los primeros pueden ser deslumbramientos, por eso antiguamente las personas mayores llevaban sombrero de ala ancha o se ponían de espaldas al sol. Otro síntoma es la disminución de la sensibilidad al contraste; y el tercero y fundamental es la disminución de la agudeza visual, que será más o menos importante y condiciona el operar antes a un paciente. En un principio puede no tener ninguna repercusión sobre la cantidad de visión, y de hecho hay pacientes que necesitaban gafas para leer porque tenían presbicia, y llegan a la consulta diciendo: «Ahora leo sin gafas, ¿qué ocurre?». Pues que la catarata está produciendo una catarata miópica, y el paciente ve mejor de cerca y peor de lejos.

-¿Se puede tratar la catarata sin operar?

-No, el único tratamiento que existe es el quirúrgico en el momento en el que se considera.

-¿Se ha avanzado mucho?

-Sí. Hoy en día hacemos una cirugía sin ingreso, solo con anestesia tópica, es decir, con gotas y sin necesidad de dar puntos. La cirugía dura entre diez y quince minutos y la recuperación suele ser rápida. En Galicia estimamos que hay unas 70.000 personas con cataratas y se opera mucha gente, porque forma parte de la calidad de vida de la persona. El porcentaje de éxito es muy alto.

-¿Cuándo se decide poner una lente trifocal?

-Si el paciente tiene una enfermedad ocular asociada no es una buena indicación. Y después es cuestión de hablarlo con el paciente y ver cuáles son sus necesidades y expectativas. Hoy en día en la medicina privada se colocan en siete de cada diez casos. La tecnología avanzó tanto que tenemos lentes trifocales intraoculares que nos permiten ver de lejos, de cerca y en visión intermedia sin necesidad de gafas.

-¿Al paciente se le corregirían todas las deficiencias visuales?

-No necesitaría ningún tipo de gafa, o dependiendo del estado refractivo solo de forma puntual.

-¿Hacia dónde camina el futuro de la corrección de la vista cansada?

-Hay pacientes que sin tener catarata o con poca, a partir de los 50 o 55 años demandan cirugía de presbicia. Es una cirugía técnicamente como la de la catarata, y cada vez se demanda más.