Exceso de celo

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto EN CONTRA

SOCIEDAD

10 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Como hombre, y a pesar de una incipiente calvicie que dicho sea de paso muchas personas suelen encontrar atractiva, soy susceptible de recibir piropos: unas veces me pueden gustar y otras no, supongo que dependiendo de quién venga el halago, del contexto en el que lo diga y del contenido. No hace falta ser mujer para rechazar los requiebros de trazo grueso, con tintes sexistas y lanzados por desconocidos que se exceden en su supuesta confianza. Pero lo que no puedo permitir es que el Gobierno decida por mí que no soy merecedor de una lisonja, o que no pueda dedicársela a otro.