Tres niños de 9 años hacen la reválida de tercero que prepara Educación. Les pareció larga y con algunas preguntas y respuestas confusas
08 ene 2015 . Actualizado a las 14:11 h.A finales de diciembre, el Ministerio de Educación colgó en su página web un modelo para la primera reválida que trae la Lomce, la de tercero de primaria. Es una prueba que desarrollarán las comunidades autónomas y que tiene como misión fundamental detectar problemas de aprendizaje en los menores.
Tres niños gallegos de nueve años y que ahora cursan cuarto -porque el examen se hará al finalizar tercero, en el mes de mayo- realizaron el examen y valoraron su experiencia. Daniel, Carmen y Miguel se encontraron con las mismas dificultades: la prueba les resultó muy larga; algunas preguntas no las entendieron; y las respuestas de Matemáticas -tenían que elegir entre varias- les parecían confusas porque eran excesivamente teóricas.
A los padres de los menores, que fueron los que les enseñaron el examen, les pareció una prueba bastante latosa, con mucha lectura para niños de esa edad y poca claridad en el planteamiento de algunas preguntas y respuestas. Los tres progenitores se sorprendieron de que ese examen sirva para detectar problemas de aprendizaje que un profesor no haya percibido.
Ayer mismo, Rafael Feito Alonso -catedrático de Sociología en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador del Movimiento por la Calidad de la Educación en Madrid- explicaba en su blog que esta prueba no analiza competencias sino conocimientos curriculares, y que además solo se centra en Lengua y Matemáticas, dejando de lado Sociales o Naturales -en la Lomce están separadas las asignaturas-, la primera lengua extranjera o el arte.
Cuestiones que parecen fáciles, pero no lo son
Emilio Veiga, presidente de los directores de colegios públicos de A Coruña, no comparte la valoración de la dificultad de algunas preguntas en Matemáticas. En cuanto a Lengua, entiende que las descripciones -se dan casi 20 líneas para describir a la bruja del cuento- y redacciones resultan demasiado extensas para niños de esa edad. Para Veiga, con esta prueba se indica que «los docentes hemos de trabajar en el ámbito competencial como fórmula idónea para la adquisición de las capacidades del alumnado de primaria».