Cinco retos y un deseo para Alonso

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

La reforma «light» del aborto, la integración de 300.000 nuevos dependientes y el pacto autonómico, entre los asuntos que debe afrontar el recién nombrado ministro de Sanidad

07 dic 2014 . Actualizado a las 05:03 h.

Tener una triple A en las iniciales marca el carácter. Tal vez por eso Alfonso Alonso Aranegui (Vitoria, 1967) no se arruga fácilmente y es difícil hacerle perder su media sonrisa. Conciliador nato, Alonso tiene apenas un año para recomponer la buena sintonía que había entre ministerio y comunidades durante el mandato de Trinidad Jiménez (PSOE) y que los recortes hicieron saltar por los aires. El suyo es uno de los ministerios más vistosos, es cierto, pero también de los vistos, muy vigilado, porque todo el mundo tiene ideas sobre la sanidad. De entrada, este filólogo especialista en la España románica, además de abogado, se enfrenta a por lo menos cinco asuntos pendientes, y, según él mismo se impuso, un deseo.

1. Aborto y familia

Será su piedra de toque y el primer asunto que posiblemente aborde. Tras el fiasco de Gallardón y su penalización del aborto, el Gobierno apostó por una reforma light de la ley de plazos en vigor, reforma en la que las menores tuviesen que pedir el consentimiento de sus padres para abortar -con la ley actual pueden no hacerlo si indican cierto riesgo para ellas, derecho al que se han acogido 113 chicas de 16 y 17 años entre enero y septiembre de este año-. Para no armar más revuelo, Sáenz de Santamaría decidió incluir la modificación en la Ley de Protección de la Infancia, algo que el Consejo de Estado criticó la semana pasada porque una ley ordinaria no debe corregir a una de mayor rango (orgánica). Más allá de los detalles técnicos, los grupos provida se han movilizado en contra, pero en Alonso no deberían encontrar un seguidor. En esta ley se incluirá además un plan de apoyo a la familia, que el ala más conservadora del partido quería ver convertido en ley. En la normativa hay buenas intenciones, pero también se flexibilizará el procedimiento de acogida para menores de tres años y se creará una figura puente hacia la adopción que facilite su éxito; además, las familias numerosas lo seguirán siendo hasta que el último de los hijos tenga 21 años o 26 si está estudiando.

2. Dependencia

Con el desmantelamiento del estado de bienestar, los dependientes se han quedado a la puertas de una vida mejor. Alonso tendrá que decidir qué hacer con los 300.000 -los de grado moderado o grado uno- que el 1 de enero se incorporan al sistema, y para los que no hay ninguna partida en los Presupuestos Generales del Estado. Teóricamente deberían recibir atención desde el 2012, pero el Gobierno había retrasado hasta ahora su incorporación.