Sanidad quiere igualar el pitillo electrónico con el tradicional

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Con tocar un botón, una resistencia calienta un líquido y genera vapor, que se aspira y espira. AFP
Con tocar un botón, una resistencia calienta un líquido y genera vapor, que se aspira y espira. AFP

Ministerio y comunidades estudian hoy si los prohíben en sitios cerrados

31 dic 2013 . Actualizado a las 12:37 h.

«Pretendemos avanzar en la prohibición de su uso y consumo en los espacios contemplados en la ley» antitabaco. Así reza el informe preliminar sobre los cigarrillos electrónicos del Ministerio de Sanidad, que la web redaccionmedica.com colgó ayer y que debatirá hoy el Consejo Interterritorial de Salud (Gobierno español y consejerías sanitarias). Actualmente, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana ya han prohibido que se vapee -término que se usa al hablar de cigarrillos electrónicos, ya que no echan humo sino vapor de agua- en espacios cerrados. Los fabricantes de estos cigarrillos, en cambio, quieren que la prohibición se circunscriba a colegios y centros sanitarios.

España a través del consejo interterritorial podrá decidir cómo quedará la normativa de uso de los e-cigars y hasta qué punto se comercializarán los rellenables (el 80 % de todos los que se venden) en el territorio nacional, así como si se considerarán o no medicamentos -como ayuda para dejar de fumar, en cuyo caso se venderían solo en farmacias-.

Las decisiones españolas vienen avaladas por el acuerdo preliminar que ayer firmaron en Bruselas la Comisión y el Parlamento europeos, y que dota a los Estados de cierta potestad en cuanto a los e-cigars, aunque algunos asuntos generales se consensuaron -aún no es un texto firme- en la reunión: los cigarrillos electrónicos no pueden tener más de 20 miligramos de nicotina por mililitro; y los productores y distribuidores deben demostrar la seguridad y calidad de sus productos.

Los cigarrillos electrónicos están en un limbo legal, por lo que se pueden usar en cualquier lugar y comprarlos los menores de edad. Para la Comisión Nacional de Prevención del Tabaquismo estos cigarrillos ponen en peligro los avances contra el tabaco.