Wounda cumple el sueño de la Jane Goodall gallega

La veterinaria Rebeca Atencia, que trabaja en la selva congoleña rescatando a chimpancés, libera a un animal huérfano que estuvo a punto de morir

La liberación de Wounda

Redacción

Dicen que los chimpancés tienen buena memoria, que no olvidan a quienes les ayudan. Wounda es un claro ejemplo de ello. Su madre murió siendo ella una cría. Sobrevivir en medio de la selva congoleña es muy peligroso para estos primates cuándo son tan jóvenes y no tienen una figura materna para cuidar de ellos. Pero ella tuvo suerte.

El Instituto Jane Goodall y el Centro de Rehabilitación de Tchimpouga la recogieron muy grave, en estado crítico pero a tiempo. Su nombre, Wounda, significa «cerca de morir».

De la mano de la famosa primatóloga Jane Goodall y la veterinaria gallega Rebeca Atencia, la historia de Wounda tiene un final feliz. Completamente recuperada, hace unos pocos días pudo volver por fin a su hábitat natural en una zona protegida por ambas instituciones en medio de la selva del Congo.

Pero antes, no dudó en compartir un tierno abrazo con sus cuidadoras. Primero con la ferrolana Rebeca Atencia, que cuidó de ella durante toda su recuperación. Y, después, con la primatóloga Jane Goodall. Incluso, la primate se mostró reticente a abandonarlas. Posteriormente, ambas cuidadoras siguieron a Wounda para asegurarse de su adaptación a su nueva casa.

Un santuario con origen ferrolano

Wounda es la decimoquinta primate liberada de las 160 rescatadas por el Centro de Rehabilitación de Tchimpouga. Este santuario de chimpancés, el más grande de África, está dirigido por la veterinaria de Ferrol.

Desde muy pequeña, Rebeca Atencia siempre quiso ser veterinaria y luchar por los derechos e injusticias que sufren los animales en todo el mundo. Hace ocho años, la veterinaria se fue al Congo y confesó a La Voz de Galicia en una entrevista en el 2010 que su sueño es «reintroducir en la selva a los chimpancés huérfanos que tenemos a nuestro cargo, tengo ese espíritu dentro de mí y no pararé hasta poder hacerlo. Estaré en África hasta que consiga reintroducir a los chimpancés en la selva».

Junto a su marido, Fernando Turmo, Rebeca Atencia lucha por estos chimpancés huérfanos rescatados de la caza y el tráfico furtivo. Muchos ya la consideran la heredera de Jane Goodall, aunque la veterinaria se muestra reticente a esta idea. «Yo no tengo la capacidad que tiene ella de transmitir esa energía a la gente. No sé si alguna vez podré hacer algo como ella. Tiene una gran fuerza a la hora de hablar, de comunicarse», explicó Atencia.

Detener el comercio ilegal de primates

A pesar de todos los avances que han conseguido en estos años de la mano del Instituto Goodall, aún queda mucho por hacer. Gracias a la ayuda de las donaciones de los socios y el trabajo de los voluntarios del Centro de Rehabilitación y del Instituto, Rebeca Atencia continúa con su lucha para detener el comercio ilegal de primates, mientras sigue cuidando de los primates huérfanos.

Un arduo trabajo que dura, prácticamente, toda la vida del chimpancé. Gran parte de los primates que recogen son crías huérfanas y llegan traumatizados requiriendo una atención veterinaria urgente. Con un largo camino por delante en el que Rebeca Atencia juega un papel esencial, el final puede ser una historia feliz como la de Wounda.

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