Aunque se ha mejorado mucho en su cuidado, dice, el pie es todavía «el patito feo del cuerpo»
15 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.José Berná (1976, Albatera, Alicante), podólogo del Elche Club de Fútbol, es uno de los expertos que hasta hoy participan en el congreso que organiza el Colexio de Podólogos de Galicia. Aunque se ha mejorado mucho en su cuidado, dice, el pie es todavía «el patito feo del cuerpo».
-¿Nos preocupamos de nuestro pies?
-A nivel deportivo cada vez hay mayor preocupación, en el día a día creo que es el patito feo. El pie está al final del cuerpo y cuando nos lo miramos vemos los zapatos, con lo que creo que terminamos cuidando más los zapatos que el pie.
-¿Un buen cuidado tiene su reflejo en la reducción de lesiones y problemas futuros?
-Sí. Y no solo eso, cada vez más gente hace deporte como afición y las lesiones que se producen en la práctica deportiva vienen de un mal apoyo plantar, de una mala elección del calzado, o de un fallo anatómico.
-¿Cuáles son los principales problemas del pie?
-Sobrecargas en las zonas metatarsales, y lesiones específicas como las del talón o sobrecargas en la parte anterior de la tibia, además de todo lo que afecta a problemas de la piel como durezas o uñas que se clavan.
-¿Son más frecuentes en hombres, mujeres, jóvenes, mayores...?
-Vemos más problemas en la mujer por el calzado. El calzado es determinante y hay una prueba muy real que cualquiera puede hacer: si coges tu pie y pones el zapato al lado, verás que el pie es más grande, y sin embargo lo metes en el zapato, algo que no haces con ninguna otra prenda de vestir. Esta compresión provoca que haya zonas que se lesionen. A mayores en las mujeres está el tacón, que hace que zonas del pie estén sometidas a una carga mayor.
-¿Es el enemigo del pie?
-No, pero los estudios recomiendan no más de cuatro centímetros de tacón, cuando los que se venden a nivel comercial pasan de seis y de ocho. A partir de esta altura el antepié va a recibir el 75 % del peso de nuestro cuerpo. Un tacón muy bajo, como el de una bailarina, tampoco es lo más recomendable, pese a que no va a ser perjudicial. Algo de tacón facilita el movimiento y una suela demasiado fina dificulta la amortiguación.
-¿Hay mucho intrusismo?
-Sí, sobre todo tenemos dos tipos, por un lado están los centros de estética o gente que lo lleva haciendo toda la vida; y por otro lado la profesión de podología está muy regulada y en centros comerciales y tiendas deportivas también se recomienda el tipo de calzado o incluso tratamientos, cuando hoy por hoy la normativa dice que el profesional que está capacitado para ello es el podólogo.
-¿Qué retos tiene la profesión?
-Hay un déficit, que es que el podólogo no esté integrado dentro del sistema público de salud, ese es el gran reto.